El acoso escolar llega al Plan de Salud Mental

El acoso escolar llega al Plan de Salud Mental

Psiquiatras, psicólogos y padres de alumnos alaban la medida. «Son situaciones que producen un gran sufrimiento», recuerda la experta en psicología infantil Purificación Rípodas

LAURA FONSECA GIJÓN.

El acoso escolar ha llegado al nuevo Plan de Salud Mental. El documento en el que se recogen las líneas estratégicas de atención psiquiátrica para los próximos seis años (2014-2020) incluye por vez primera actuaciones destinadas a detectar de forma precoz este tipo de situaciones, cada vez más frecuentes en los colegios e institutos. La Consejería de Sanidad plantea actuar tanto en el ámbito sanitario como en el educativo, con medidas enfocadas a pediatras y docentes. A tenor de lo que refleja el Plan de Salud Mental, el acoso escolar constituye una preocupación sanitaria de relevancia, ya que aparece entre las primeras líneas a desarrollar sobre promoción de la salud psiquiátrica en niños y adolescentes.

Los expertos proponen dos intervenciones específicas. Una, con pediatría de Atención Primaria, formando a los profesionales en «la detección de signos y síntomas que puedan indicar situaciones de acoso escolar». La segunda acción está dirigida al propio sistema educativo, donde se habla de «introducir medidas específicas de vigilancia del acoso escolar, en colaboración con las autoridades educativas».

La inclusión del denominado 'bullying' en el Plan de Salud Mental ha sido muy bien recibida por psiquiatras, psicólogos y asociaciones de padres y madres de alumnos, quienes consideran que el acoso escolar ha ganado mayor visibilidad social en los últimos años. En Asturias, cuenta la psicóloga infantil Purificación Rípodas, quien fue directora del Instituto de la Infancia y la Adolescencia del Principado de 1999 a 2003 y que llevó la unidad de atención infanto-juvenil del HUCA de 2007 a 2011, existe un protocolo de actuación en los colegios para casos de hostigamiento entre alumnos. Se entiende por acoso escolar cuando de forma deliberada y continuada se produce una situación de maltrato verbal, psicológico o físico hacia un estudiante por parte de otro o de un grupo de alumnos que se comportan con él de forma cruel con el objetivo de someterle, intimidarle o amenazarle. El hostigamiento puede tener lugar dentro de las aulas, del recinto escolar y, desde hace algún tiempo, a través de las redes sociales, dando lugar al 'ciberacoso'.

Los protagonistas de los casos suelen ser niños y niñas en procesos de entrada en la adolescencia, siendo ligeramente mayor el porcentaje de niñas en el perfil de víctimas. No obstante, Rípodas señala que es difícil contar con un perfil más ajustado. Por las consultas de la unidad de salud mental infanto-juvenil de Mieres en la que trabaja como psicóloga infantil, asegura que «hemos visto casos con menores de todas las edades, desde niños hasta adolescentes». Y asegura que «no se trata de un motivo predominante de consulta, pero hasta aquí han llegado y llegan menores que han vivido o están viviendo este tipo de situaciones, que producen un gran sufrimiento». En el caso de esta unidad, que se ocupa también de la atención psiquiátrica de la cuenca del Nalón, «actuamos siempre de forma coordinada con el menor, los padres y el colegio», detalla.

El caso de Carla

Pero aunque exista un protocolo establecido, los colegios e institutos no siempre actúan con la celeridad y determinación necesaria. El caso de Carla, la alumna del Colegio Santo Ángel, de Gijón, es un claro ejemplo de ello. Su madre, Montserrat Magnien, está convencida de que su hija adolescente, de 14 años, se quitó la vida en abril de 2014 por el hostigamiento que sufría por parte de sus compañeras. El centro escolar había dado por cerrado el caso, pero la Fiscalía lo ha reabierto y expedientado a dos alumnas.

El acoso escolar es una situación que incomoda a los centros y muchos profesionales carecen de la formación necesaria para saber cómo afrontarlos con cierto éxito de garantía. Para intentar salvar estas carencias, Sanidad y Educación crearon en 2012 unos grupos de trabajo con expertos en salud mental infantil y educadores. En los mismos, se trata desde el acoso estudiantil hasta el abordaje de alumnos con dolencias mentales graves, hiperactividad y trastornos del ámbito autista.

Para el catedrático y jefe de Psiquiatría del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), Julio Bobes, la inclusión del acoso escolar en el nuevo plan de atención psiquiátrica es una decisión positiva, en gran medida producto de la Estrategia de Salud Mental de Helsinki de 2005, que recomienda seis líneas maestras para la prevención y promoción de la salud mental, en adultos y en menores. No obstante, no considera que se trate de «un problema de gran magnitud, pero sí que es necesario abordarlo y tenerlo presente».

Similar opinión mostró el que fuera director de la Unidad de Psiquiatría del Hospital de Jove, en Gijón: «Está bien hablar y plantear estrategias ante el acoso escolar». Víctor Aparicio considera «fundamental» hacer hincapié en la salud mental infanto-juvenil. Precisamente, en la unidad de hospitalización del HUCA, que él dirigió años atrás y que atiende a jóvenes de hasta 18 años, la demanda creció un 42%. En 2013 fueron ingresados 91 menores frente a los 52 de 2007. El aumento se debe, en gran medida, a que el pasado año se incorporó a la unidad una psiquiatra a tiempo completo, lo que «demuestra que hay demanda y necesidad de disponer de este tipo de consultas en Asturias».