«Un cambio educativo de 180 grados no favorece. Hay que invertir en profesores»

El analista español de PISA en la OCDE Alfonso Echazarra. /
El analista español de PISA en la OCDE Alfonso Echazarra.

«Salarialmente son competitivos, pero hay otras vías para mejorar mucho, como el refuerzo escolar muy temprano o los grupos pequeños»

E. MONTES

Ayer era el enemigo a batir. Alfonso Echazarra trabaja en la OCDE como analista del informe PISA y los decanos de las facultades de Educación de toda España, reunidos en Oviedo, le recibieron con un no disimulado recelo. Él lo vadeó con la habilidad de quien lo sabe incorporado al sueldo y repartió sus saberes entre constataciones, como el estancamiento de la educación desde 2003; promesas, como el trabajo conjunto con profesores, y vaticinios, como una discriminación positiva para los chicos adolescentes ante el avance de las chicas. Pero también les dijo que el profesor español está bien pagado y que la materia que se imparte en España es excesiva. Con eso están todos de acuerdo.

No dejó muy contentos a los congresistas con su intervención.

La OCDE y PISA no tienen una reputación demasiado positiva entre los profesores y nosotros somos perfectamente conscientes. Veníamos preparados para encontrarnos un ambiente así, pero yo creo que la intervención les ha gustado. Las frases siempre las empiezan 'el problema de PISA es...', pero tiene más que ver con que PISA es percibido por algunos como el enemigo y que hemos de reconocer que a veces no hemos producido suficientes mensajes para el profesorado.

¿Y se van a acercar?

Sí. Todos los que trabajamos en el departamento de Educación de la OCDE vamos a reunirnos en diciembre para dar un mensaje más coherente y reenfocar cosas que hemos hecho. Por ejemplo, PISA se puede hacer de forma más abstracta o redactar un informe específico para profesores, que posiblemente vaya a ocurrir y me encargue yo de dirigirlo. O unir PISA y TALIS (el informe sobre profesores) en los mismos colegios para que podamos tener una visión más conjunta de la pedagogía. Lo que nos interesa, más que la evaluación en sí, son las prácticas docentes y de aprendizaje de los alumnos.

¿Qué es más grave, que no lleguemos a la media de la OCDE o no haber mejorado nada desde 2003?

Yo en la media no veo absolutamente ningún problema, porque estamos ligeramente por debajo y cada país tiene su historia. España venía de una situación de ingresos bajos, incluso analfabetismo, que aún persiste en mayores de 70 ó 75 años, cosa que en países de la UE no existe. Que en 2003 estuviéramos donde estábamos era natural, pero quizás estar estancados estos últimos años es preocupante, porque hemos vivido años económicos gloriosos y no hubo ningún cambio. Quizá se pueda hablar de una década perdida en educación, porque que todas las posibilidades económicas que hubo no se hayan visto traducidas en mejora educativa, eso es algo más grave. Polonia o Brasil han mejorado educativamente al mismo ritmo que su economía.

Entonces el problema es del sistema educativo.

Un cambio de 180 grados en las leyes educativas no favorece. Desde la OCDE siempre promovemos la reforma, pero no estamos hablando de ésa, sino de las incrementales en una dirección determinada. Quizá haya faltado una visión estratégica. Y cuesta ver la misma visión incluso en el primer gobierno del PP y el segundo. En ese sentido las leyes no han ayudado nada y la metodología no ha cambiado. Seguimos aprendiendo mucho de memoria y sin proyecto de cambiar la forma de aprender.

Los profesores se quejan de que tienen que dar mucha materia.

El curriculum de Matemáticas en España cubre el máximo de conceptos que uno espera a los 15 años. Está a nivel de Corea. El problema viene en la parte pedagógica: estamos en la parte más alta en memorización pero los alumnos utilizan poco la elaboración, el sentido crítico. Si se cubre mucho curriculum, es difícil enseñarlo bien y posiblemente haya relación entre una población estudiantil que cubre muchísimo curriculum y que es de las más repetidoras de Europa. Los centros en España tienen muy poca autonomía.

¿A mayor inversion más calidad?

En niveles muy bajos, sí, pero a partir de un cierto nivel la relación es difusa. La inversión en infraestructuras no tiene efectos en los resultados educativos. Ni siquiera está clara la de los ordenadores. Sabemos que tienen que estar ahí, pero no está muy claro que hayan servido para cambiar la forma de enseñar. Ahora, si la inversión es en refuerzo escolar, quizá tenga un factor positivo. En profesorado es en lo que hay que invertir. El problema es que, en el caso español el salario de los profesores, en comparación con otros trabajadores de educación de renta parecida, es relativamente alto, así que en ese sentido es difícil atraer a los mejores vía salarial, porque son competitivos. Pero hay otras vías: refuerzo escolar desde muy pronto porque a los 14 años es muy tarde, clases adicionales vespertinas o impartir clases complicadas en grupos mas pequeños... Por ahí se puede mejorar mucho.

Parece que esos mejores resultados de las chicas en la Universidad se están trasladando a los colegios.

Si en 2003 partíamos de una situación de igualdad, en el sentido de que ellos eran mejores en matemáticas, ellas en lectura e igualaban en ciencias, ahora nos encontramos con que las chicas van ganando terreno en matemáticas, van convirtiéndose mejores en ciencias y van agrandando su diferencia en lectura. Esa es una tendencia global y parece imparable. Es verdad que PISA trabaja con adolescentes, pero está claro que no sabemos dónde va a parar esa tendencia.

Parece que les preocupa.

Es que si esta tendencia sigue, al final vamos a tener que diseñar políticas específicas para chicos adolescentes, porque realmente en países mediterráneos, España, Italia, Grecia, esto es muy exagerado. La mejora de Corea en los últimos 10 años tiene que ver con la mejora de las chicas, mientras los chicos se han estancado o retraído. Lo que no sabemos, es la pregunta del millón, es si esto va a tener repercusión en el mercado laboral. La intuición es que sí, pero la desigualdad de género a veces resiste hasta estas diferencias a nivel de colegio.