Los decanos de Educación piden menos alumnos para mejorar la calidad del docente

Un momento de la Asamblea de la Conferencia de Decanos y Directores de Educación, que se clausuró ayer en Oviedo. /
Un momento de la Asamblea de la Conferencia de Decanos y Directores de Educación, que se clausuró ayer en Oviedo.

«En la Universidad de Lisboa trabajan con grupos de 30 estudiantes y aquí tenemos casi un centenar en el aula», afirma el de Oviedo

EVA MONTESOVIEDO

Ellos ya tenían su propio convencimiento, pero prácticamente todos los ponentes invitados a la XII Asamblea de la Conferencia de Decanos y Directores de Centros con Títulos de Magisterio y Educación clausurada ayer han ratificado su tesis: la calidad del profesor es la que va a sostener la calidad de la educación que recibirán las jóvenes generaciones. Y no se podrá alcanzar ese nivel si no se hacen más pequeños los grupos de alumnos en las aulas de las facultades. El decano de la de Formación del Profesorado y Educación de la Universidad de Oviedo no especifica cuántos deben entrar ni se atreve, como hizo la consejera de Educación, a decir cuántos no deben salir, pero lo que sí pide a las autoridades, sobre todo las políticas, es que se les escuche.

«Si se supone que la que más sabe sobre la formación de los médicos es la Facultad de Medicina, la gente que trabajamos en educación seremos los que mejor podamos hablar sobre la metodología docente más apropiada», afirma Juan Carlos San Pedro, visiblemente molesto por hallarse en medio de un campo de minas en el que «los políticos hacen una lectura sesgada y torticera del informe PISA», al mismo tiempo que «lo que se puede mejorar no se está abordando». En ese sentido, San Pedro se vio especialmente respaldado por el analista del informe PISA de la OCDE cuando Alfonso Echazarra admitió que «en términos de modelo educativo, si es mejor Religión o Ciudadanía no es el debate principal. El problema principal es cómo estamos enseñando, qué pedagogía se utiliza, si los profesores cuando entran en los colegios tienen un programa de iniciación».

Aumentar la experimentalidad

Y la Conferencia de Decanos comparte que la pedagogía no es la adecuada, «porque tenemos que abandonar esa línea memorística y esa densidad del currículum en favor de una manera más activa de trabajar con nuestros alumnos, pero para eso debemos disponer de grupos más pequeños», defiende el decano de la facultad asturiana, al tiempo que baraja números sumamente desfavorables para la Universidad de Oviedo. «Antonio da Sampaio da Nóvoa, profesor del Instituto de Educación de la Universidad de Lisboa, de la que fue rector, nos dijo en la conferencia inaugural que ellos, que gozan de un gran prestigio, trabajan con grupos de 30 estudiantes. Aquí tenemos cerca de 100 y así no podemos aumentar la experimentalidad».

La pregunta del millón es cómo se hacen grupos más pequeños de alumnos, si no se aumentan los numerus clausus y no se puede contratar a más profesorado. «Los límites los marca el Principado», dice Juan Carlos San Pedro, después de que la consejera Ana González hiciera hincapié ante la Asamblea de decanos en que «no podemos absorber a 600 titulados». El decano, sin embargo, intenta en «tiempos difíciles» tranquilizar a los profesores de su facultad que vieron en las palabras de la consejera «un ERE docente». «No sobra nadie, lo que falta es mejorar las condiciones de trabajo, porque para hacer las cosas lo mejor posible estamos soportando una carga docente del 120% y ésas no son las condiciones idóneas».