«Casi todo en la FP dual han sido pegas»

Lucía, Sergio, Víctor, Mariano, José Manuel y Christian, ayer, en un taller de la Laboral. /
Lucía, Sergio, Víctor, Mariano, José Manuel y Christian, ayer, en un taller de la Laboral.

Fade critica las «restricciones» del programa en su arranque. A pesar de todo, dicen, «va a salir bien»

OLGA ESTEBAN

«No voy a decir que todo hayan sido pegas, pero casi». Alberto González, secretario general de la Federación Asturiana de Empresarios, se mostró ayer muy crítico con los preparativos y el desarrollo de la Formación Profesional dual, que ayer arrancó oficialmente en Asturias. 49 aprendices (48 chicos y una chica) empezaron sus clases o su estancia en una de las 15 empresas que se han sumado al programa, acordado por Principado, UGT, CC OO y la propia Fade. Todos están satisfechos. Pero casi todos ponen 'peros'. Hace unos días, desde UGT lamentaban que las grandes empresas no participen en la FP dual, lo que ha provocado que no se hayan cubierto las 60 plazas previstas y que hayan quedado 11 vacantes. Alberto González contestó ayer a muchas cuestiones. Alegando, principalmente, dos problemas: «Las restricciones y la urgencia».

Por restricciones se refiere a los propios requisitos exigidos a los jóvenes. Por un lado, la edad: deben tener entre 16 y 25 años. Para González, quizás se podría estudiar la posibilidad de ampliarla hasta los 30. Por otro, debían estar inscritos en el Sistema Nacional de Garantía Juvenil, además de estar empadronados en Asturias durante al menos tres meses, disponer del título de ESO y no tener titulación superior y estar inscritos como no ocupados en el Servicio Público de Empleo, entre otras cosas. Dice González que la Consejería de Educación recibió muchas más llamadas que esos 180 curriculums registrados finalmente. Pero la mayoría no cumplía los requisitos.

A eso se suma lo que desde Fade consideran «urgencias» innecesarias. Porque «nosotros pusimos un documento encima de la mesa hace tres años. Podríamos haber llegado a este acuerdo hace tres años y ya hubiéramos aprendido mucho». Las críticas no acaban aquí. «Llevamos desde diciembre del año pasado con esto. Y en junio quedó muerto. Pedimos una reunión en agosto para relanzarlo. Y en septiembre hay una prisa tremenda para empezar. Las cosas deberían haberse hecho a otro ritmo». Si a todo eso se suma que hay «restricciones en la financiación», porque parte del presupuesto viene del ministerio, que Fade había propuesto extender la FP dual a más sectores y no solo al del metal y que las empresas también debían cumplir sus propios requisitos, de ahí la frase de «no voy a decir que todo hayan sido pegas, pero casi». Todas estas circunstancias, asegura Alberto González, han limitado la «capacidad para encontrar alumnos». Por eso, dicen, han quedado 11 vacantes. Otras fuentes de Fade admitían ayer que «esperábamos una avalancha de peticiones, pero no ha sido así».

Pese a lo que pudiera parecer por todas estas declaraciones, el secretario general de Fade asegura que «no estoy descontento», porque la FP dual es «necesaria», porque «vuelve a acercar la formación a la empresa» y porque «pese a las restricciones, va a salir bien», confiando que en el futuro el proyecto llegue a más sectores, más empresas y más alumnos.

Que no se ha cubierto la demanda lo han comprobado en el Centro Integrado de Formación Profesional La Laboral, de Gijón: ofrecían 15 plazas de Mecanizado y han cubierto 11. El director del centro, Javier Cueli, se mostraba ayer a la expectativa de lo que prácticamente está considerado como «un programa experimental». Hasta ahora, considera, ha habido cierta «confusión» sobre la iniciativa pero, pese a todo, prefiere se optimista. «No hay ninguna razón para que no funcione», entre otras cosas porque es «una idea muy buena que los chicos se formen en las empresas». Desde una de ellas, Daorje, han apostado por contratar a seis personas: dos de Instalaciones Eléctricas, dos de Mecanizado y dos más de Soldadura y Calderería, seleccionados entre 80 candidatos. Desde el principio, cuentan, tuvieron «interés en participar», por todas las ventajas que para jóvenes y empresas ofrece. Dos de sus aprendices ya llegaron ayer a «un mundo nuevo para ellos». El del trabajo.