El Sespa rectifica y anula una instrucción del gerente que suspendía los días 'griposos'

Los sindicatos obligan a Salud a mantener los cuatro días que el personal puede coger desde 2013 sin justificante médico

L. FONSECA

Rifirrafe entre sindicatos y administración sanitaria a cuenta de los llamados días 'griposos'. El Servicio de Salud (Sespa) pretendía cancelarlos 'sine die' después de que la Dirección de Función Pública alertara el pasado octubre que pretendía revisar el disfrute de estas jornadas, a las que desde 2013 tienen derecho todos los funcionarios del Principado, incluidos los de Sanidad y Educación. El Principado dice haber detectado cierto fraude en el uso de estos permisos.

Los 'griposos' son cuatro días de baja que el personal de la Administración regional puede coger por motivos de salud sin la necesidad de tener que presentar justificante médico alguno. Basta una declaración del propio trabajador asegurando que estuvo enfermo o que sufrió un accidente.

El Sespa quiso cambiar las tornas el pasado viernes y adelantarse a la propia Función Pública. Así, emitió una instrucción firmada por su gerente, Tácito Suárez, que modificaba el decreto aprobado por el Principado en 2013. La directiva del Sespa obligaba a los trabajadores que querían acogerse a algún 'griposo' a tener que presentar un certificado médico o bien un volante que constatara que había acudido a urgencias.

La decisión del Sespa de modificar de forma unilateral y solo para los trabajadores de la Sanidad el disfrute de los 'griposos' crispó a la práctica totalidad de los sindicatos que ayer, en la reunión de la Mesa Sectorial de Sanidad, hicieron patente su malestar. La cita era para hablar de la OPE de 2008, el concurso de traslados y la carrera y el desarrollo profesional. Pero el encuentro ni siquiera llegó a celebrarse. Tras un duro cruce de acusaciones, los representantes sindicales abandonaron la reunión instando al Sespa a rectificar su postura sobre los polémicos días de baja.

La marcha atrás llegó horas después. A las cuatro y media de la tarde, el director de Personal del Sespa, Tomás Mendoza, citó a los sindicatos para anunciarles que la instrucción quedaba suspendida hasta enero. El Sespa argumentó que quería impedir los problemas acaecidos en diciembre del pasado año, cuando al menos la mitad de la plantilla llegó a estar de baja a cuenta de los llamados 'griposos'.

Previamente a que esto ocurriera, el consejero de Sanidad había avanzado una especie de enmienda hacia la directiva emitida por la gerencia del Sespa, al indicar que su departamento no actuaría por libre sino que lo haría en coordinación y a la par de lo que dictara Función Pública. Horas después se confirmaba la marcha atrás del Sespa.

Los sindicatos anunciaron que recurrirán cualquier tipo de instrucción que intente modificar el disfrute de los 'griposos' e instaron al Principado a llevar a la Mesa General de la Función Pública sus planteamientos.