Un examen medirá el nivel de matemáticas y lengua de los alumnos de tercero de Primaria

El Ministerio de Educación ha publicado un modelo de pruebas, que recomienda celebrar en mayo, durante dos jornadas y varias sesiones

O. ESTEBAN

«En el colegio se celebra una olimpiada. Hay una caseta para repartir botellas de agua. Al iniciar las olimpiadas, había 2.150 botellas de agua y al finalizar quedaban 625 botellas. ¿Cuántas botellas de agua se consumieron?» Esta sería una de las preguntas que deberían contestar los alumnos de tercero de Primaria, en la evaluación de carácter diagnóstico que la LOMCE impone para este nivel y cuyos contenidos modelo acaba de publicar el Ministerio de Educación. El objetivo de esta evaluación es «comprobar el grado de dominio de las destrezas, capacidades y habilidades en expresión oral y escrita, cálculo y resolución de problemas en relación con el grado de adquisición de la competencia en comunicación lingüística y de la competencia matemática».

Dirigida a los alumnos de tercero de Primaria, curso en el que se ha implantado (junto a primero y quinto) la LOMCE.

Objetivos. Medir las capacidades matemáticas y lingüísticas de los alumnos, para dar más información a centros y familias.

Cuándo. Las comunidades decidirán el desarrollo de las pruebas. El ministerio propone hacerlas en mayo, en varias jornadas.

Cada comunidad diseñará sus pruebas de evaluación, pero el ministerio ha publicado estos modelos como «información y orientación a la comunidad educativa», así como un Marco General, un amplio documento que describe desde cómo explicarle el examen a los niños hasta cómo corregirlo, que ha sido elaborado en colaboración por 14 administraciones educativas (Asturias no ha participado) y el propio ministerio.

El Gobierno recomienda celebrar la evaluación en el mes de mayo, para contar con tiempo suficiente para hacer los informes antes de que finalice el curso y para que las fechas no coincidan con otras pruebas. El modelo presentado se estructura en cuatro pruebas. La primera sería la de comprensión oral y escrita. En ella, los alumnos de Tercero escucharían varios audios sobre los que después deberían responder a varias preguntas. En el ejemplo del ministerio buena parte del trabajo se basa en el cuento 'La bruja caramala', tan malvada que logró que niños sanos, que comían fruta, verdura y pescado y hacían ejercicio, sólo quisieran estar tumbados y comiendo golosinas, refrescos y comida basura. El segundo documento sonoro es un anuncio radiofónico. Además, se plantean varios textos, uno de ellos sobre los beduinos, que deberán leer y entender. La segunda prueba es la de expresión oral y escrita, donde deberán escribir varias piezas con especial cuidado de la ortografía, la puntuación y la capacidad de descripción.

Revisión y planes de mejora

En cuanto a la competencia matemática, se divide también en dos pruebas, ambas de cálculo y resolución de problemas. Operaciones matemáticas, unidades de medida, cálculo de superficies... «La madre de Tico le dio 50 euros para las compras. Los gastos han sido: 28 euros en la comida del perro, 10 en la comida de los pájaros, 2 en una cuerda y 5 para azúcar y leche. ¿Cuánto dinero devolvió Tico a su madre?» Es solo un ejemplo.

Según la documentación publicada por el Ministerio de Educación, la evaluación permitirá no sólo tener un 'diagnóstico' individual de cada alumno, sino también del nivel general del centro y del territorio. «En caso de resultar desfavorable, deja en manos del equipo docente el adoptar las medidas ordinarias o extraordinarias más adecuadas», planteando incluso la «revisión de los procesos de enseñanza y aprendizaje». De hecho, la evaluación trata de mejorar la orientación que reciben los propios alumnos, pero también sus familias y los centros, que cuando tengan una «evaluación más detallada del rendimiento académico de sus alumnos» podrían abordar planes de mejora.

El Gobierno aconseja realizar la evaluación en dos jornadas y varias sesiones, con descansos de 20 minutos entre ellas. Por ejemplo, las de competencia matemática se harían en dos sesiones de entre 35 y 45 minutos. En cuanto a la competencia lingüística se proponen también dos sesiones: una de entre 35 y 45 minutos para la expresión escrita y otra de entre 40 y 55 minutos, para la comprensión, comenzando con la oral e incluyendo las grabaciones en audio.