«Habrá profesores que se verán seriamente afectados por la LOMCE»

El director del Instituto de Enseñanza Secundaria de Roces, en Gijón, en uno de los pasillos del centro. /
El director del Instituto de Enseñanza Secundaria de Roces, en Gijón, en uno de los pasillos del centro.

«Tenemos que pensar qué formación queremos para la juventud y eso está por encima de la política. Lamento que no haya un pacto por la educación»

ELENA RODRÍGUEZ

Tras las vacaciones de Navidad, Alberto García (Gijón, 1955) regresó al IES de Roces, donde es director desde hace siete años, habiendo analizado el extenso Real Decreto que regula los currículos de ESO y Bachillerato, publicado hacía solo unos días. García -presidente de la Asociación de Directivos de Secundaria de Asturias (Adespas) y secretario en la junta directiva de la federación que agrupa a este colectivo a escala nacional, Fedadi, entre otros cargos- se muestra prudente. Hay aspectos que le parecen positivos, como que se aborden antes los problemas de aprendizaje de los alumnos, y otros en los que, admite, tiene «serias dudas», como las reválidas que tendrán lugar al finalizar las dos etapas educativas.

¿Qué conclusión saca tras leerlo?

Creo que, una vez más, se ha perdido una excelente oportunidad de hacer un gran pacto por la educación. La LOMCE (Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa) tiene el gran defecto de ser la ley de un único partido. El Gobierno central cuenta con mayoría absoluta y tiene todo el derecho del mundo a sacarla adelante. El problema es que los demás partidos ya están anunciando que, en el momento en que la pierda, van a intentar derogarla. Llevamos siete leyes orgánicas en la democracia. Son muchas. Dicho esto, no creo que por venir de un partido u otro estén totalmente acertadas o equivocadas. Hay cosas buenas y otras discutibles.

Estos días se ha hablado de reválidas, de programas de aprendizaje a partir de segundo de la ESO, de la posibilidad de enseñar braille y lenguaje de signos... ¿Pero cuál va a ser el cambio que realmente van a experimentar los alumnos?

Vamos por partes. El texto aborda, con carácter general, las reválidas, las evaluaciones finales que habrá que hacer al finalizar ESO y Bachillerato. El título ya no se obtiene de modo automático mediante la aprobación de las asignaturas del curso. Ahora hay que revalidarlo con esa prueba final, que tiene un determinado peso en la nota final (30% en Secundaria, 40% en Bachillerato). ¿Van a remediar el abandono escolar temprano? Lo dudo.

¿En qué se basa para creer eso?

Fui uno de los estudiantes que hicieron dos reválidas en su Bachillerato antiguo, en cuarto y sexto curso, y vi que muchos compañeros, por no superar la prueba, abandonaron los estudios. Que se evalúe el sistema me parece bueno y necesario, porque recibimos muchos fondos y hay que rendir cuentas de que los estamos empleando adecuadamente. El problema es que la LOMCE puede derivar en algo a lo que tiene afición el PP: el ranking de centros, la clasificación en buenos, mejores, estupendos, ideales y pésimos. Y puede ser muy negativo. Si por la situación geográfica y el entorno social de los centros, el alumnado tiene buenas expectativas, eso va a jugar mucho a su favor, en detrimento de otros en peor situación cultural o socioeconómica. Son realidades que pesan en los resultados de los centros. Puede ser muy injusto si se hace depender de ellas que los centros vayan a recibir más o menos dinero.

Mencionaba antes los programas de aprendizaje...

Ahora existe algo similar. Son los programas de diversificación curricular. Se desarrollan en paralelo a tercero y cuarto de ESO y pueden ser de uno o dos cursos. El objetivo es facilitarles la consecución del título. Con la LOMCE, básicamente se mantienen, pero varía la edad de acceso y su organización. El alumno podría entrar en ellos un año antes o, incluso, dos. Esto es: un estudiante al que se le haya resistido primero de la ESO podría ser propuesto. Ahora bien, no acabaría en ellos en cuarto curso; la intención es que se reincorpore antes al grupo ordinario. Esto es novedoso. Abordar cuanto antes los problemas de aprendizaje me parece positivo. Otra cosa es si en la práctica se logra ese resultado.

¿Qué otros aspectos le convencen?

Al principio del texto se insiste bastante en el aprendizaje por competencias y me parece una necesidad, pues se sigue trabajando por materias de un modo tradicional. El concepto de competencias va más allá de lo que es la formación académica tal y como la tenemos concebida. Supone no solo saber cosas, tener unas habilidades, sino llevarlas de modo práctico a la vida; tener valores éticos, actitudes, emociones para conseguir una actuación personal eficaz en la sociedad. Haciendo raíces cuadradas o análisis de oraciones no se ve muy clara la relación de que eso sea una competencia para el desempeño personal en la vida. Los centros tendremos que hacer un esfuerzo grande en ese sentido, en que la formación a lo largo de la vida sirva para que las personas sean más competentes.

¿Cómo afectará a los docentes?

Hay profesores que se van a ver seriamente afectados por esta ley. Aunque no tengo un estudio muy pormenorizado, hay docentes que tienen su plaza definitiva en los centros que se van a quedar sin materias, sin horas. Es algo muy preocupante.

Clasificación de materias

¿Y eso por qué va a ocurrir?

Ahora hay asignaturas comunes y optativas, y se va a pasar a troncales, específicas y de libre configuración por parte de las comunidades autónomas. Habrá materias que hasta ahora eran obligatorias y, con la LOMCE, no, ya que tendrán otra consideración. Va a depender de cómo las comunidades legislen el cambio.

¿Qué piensa del decreto de especialidades de Secundaria?

Tiene que ser la solución para recomponer el cuerpo docente en este tipo de cambios.

Wert ha dejado fuera la especialidad de asturiano.

Estoy de acuerdo con la consejería en que se solicite su inclusión en el decreto. La situación profesional de los docentes que enseñan asturiano no se puede dejar en el limbo legal y laboral, al igual que los derechos de alumnos y familias al estudio y conocimiento de la lengua propia.

La consejera dice que no hay tiempo para que los currículos entren en vigor el próximo curso.

Estoy de acuerdo. El Real Decreto tiene que adaptarse a la realidad de cada autonomía y Asturias necesita más tiempo del que se dispone. Cada ley tiene que pasar por una serie de trámites de carácter obligatorio y la cantidad de organismos que deben informar sobre una norma antes de que sea pública hace que no sea un proceso de un día para otro. Tenemos que matricular en julio a los alumnos de primero y tercero de la ESO y primero de Bachillerato (los afectados el próximo curso) de unos itinerarios que no sabemos cuáles van a ser. El año pasado en Infantil y Primaria ya hubo dificultades y son estudios en los que la oferta es igual para todo el mundo. En nuestro caso, no ocurre lo mismo.

Preside la asociación de directivos de Secundaria. ¿Estudia tomar alguna medida?

No como presidente de la asociación. Coordino un grupo de formación de directores de la zona Gijón-Oriente y quedamos que juntarnos en cuanto saliera el Real Decreto para ver cómo nos afecta. Así será. Nos reuniremos en 15 días o tres semanas.

Decía que se ha perdido una oportunidad muy buena de llegar a un pacto por la educación.

Tenemos que saber qué juventud queremos y qué formación debemos darle. Eso está por encima de la política. Los países más avanzados del mundo en educación se hicieron esta pregunta en serio hace muchos años y, por eso, sus resultados son mejores. Pasan gobiernos, políticas, pero en lo importante, en lo que se hace con la educación, no hay discusión. Se perdieron oportunidades muy buenas de llegar a ese pacto. Lamento que no lo haya.

El Supremo ha confirmado que los alumnos de tercero de ESO podrán hacer huelga sin permiso paterno.

En Asturias, ese derecho está regulado por el decreto de derechos y deberes de los alumnos desde 2007 y bastante detallado. Siguiendo un protocolo, pueden sumarse a la huelga sin permiso paterno.