Las carreras de tres años tendrán que esperar

«La decisión de diseñar grados de cuatro años fue desacertada. No hay similitudes en Europa y estamos desenfocados», dice el director de ANECA

E. RODRÍGUEZ

Primero fueron los rectores y, después, el Consejo de Estado. Todos coinciden en que no hay tiempo para implantar en septiembre los grados de tres años de duración, tal y como le gustaría al Gobierno. El director de la Agencia Nacional de la Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA), Rafael van Grieken, admitió ayer, en Oviedo, que «su aplicación al 100% en el curso 2015-2016 va a ser inviable» y entendió que las universidades pidan una moratoria: «Es razonable», dijo, aunque se mostró favorable a «poner en marcha un proyecto piloto para adaptar alguna titulación».

Van Grieken participó en una jornada de trabajo organizada por FETE-UGT, donde indicó que la decisión última sobre la entrada en vigor la tiene el Consejo de Ministros, pero, ya sea a un ritmo intenso o más paulatino, la reforma es necesaria. «A día de hoy es claro y manifiesto que las decisiones que se tomaron hace siete años de diseñar grados de cuatro no fueron nada acertadas, y eso nos ha llevado a una cierta divergencia con nuestros socios de la UE, pues hay sistemas poco similares en el espacio europeo». Apuntó que Alemania, Bélgica, Holanda, Italia y Portugal hicieron uso de la flexibilidad que se propuso entonces: que los grados tuvieran entre 180 y 240 créditos, y los másteres, entre 90 y 120 o, excepcionalmente, 60. En España se establecieron carreras de 240, lo que equivale a cuatro años, y másteres de 60, «tal vez porque estábamos acostumbrados a licenciaturas de cinco años. Sin embargo, transcurrido el tiempo, en Europa los grados son de 180 créditos, tres años, y los másteres, de 120, dos años». Como prueba de que «nos hemos quedado desenfocados», puso el ejemplo de un estudiante portugués que haya cursado un grado de Economía de tres años y que se traslade a nuestro país por una oferta de trabajo. «Tenemos que darle el mismo derecho a trabajar que a uno que haya estudiado el de cuatro», porque así está reconocido en los acuerdos que suscribieron en su momento los ministros de Educación. Preguntado sobre «el galimatías» que para los rectores supone esta reforma, apuntó que «es necesario reflexionar y coordinarse. De lo que se trata es de dar libertad a las universidades para que singularicen su oferta. No hay por qué convertir todas las titulaciones, habrá casos en los que las de cuatro estén bien. Estos son los vientos que corren en Europa». El director de la ANECA ofreció una ponencia en la que explicó los cambios en la acreditación de los profesores universitarios. El proyecto del Real Decreto recoge comisiones más especializadas y, dentro de los méritos, se da prioridad a la investigación y la docencia sobre la gestión y la transferencia (creación de empresas, generación de patentes...).