La oferta de empleo docente crece en 30 plazas y llega a las 188

Educación plantea elevar la plantilla del próximo curso en 52 profesores y los sindicatos critican la cifra porque «maquilla los puestos que desaparecen»

E. R.OVIEDO

Las oposiciones al Cuerpo de Maestros ofrecerán 30 plazas más y llegarán a las 188. Así lo comunicaron los sindicatos tras conocer que en otros sectores de la Administración no habrá oferta de empleo pública y podrán contar con la cesión de plazas. Con este aumento, habrá 38 en Primaria; 21 en Audición y Lenguaje, 28 en Pedagogía Terapéutica; 68 en Educación Infantil y 33 en Inglés. El colectivo de interinos -que se reunió ayer en la Junta con el portavoz de Educación de Foro, Manuel Peña-, calificó la cifra de «irrisoria, cuando debería haber 300 y llevan cuatro años sin convocar oposiciones. Es ahora -añadió el portavoz, Alberto Cano- cuando, en vísperas de elecciones, les entran las prisas. ¿De dónde aparecen ahora las 30 plazas? Salen para callar a la gente».

Ayer hubo Mesa Sectorial para abordar las necesidades de personal del próximo curso. La primera propuesta de la consejería fue plantear 8.720 puestos docentes, «lo que supone un incremento de 52 profesores respecto al curso 2014-2015. Es la primera vez que, desde hace cinco años, se aumenta la plantilla con plazas de funcionarios de carrera». Cabe especificar que esas nuevas plazas a las que se refiere la Administración no tienen que ver con la oferta pública de empleo. (Aprobadas las oposiciones, son funcionarios en 'prácticas' y tienen que pasar dos años hasta que se consoliden en la plantilla).

Para los sindicatos, hay «truco». Las 52 plazas hacen referencia a las aprobadas en el decreto que regula la orientación educativa y a la veintena que se crearán con la conversión de los módulos de FP al adaptarse de la LOGSE a la LOE. Para las centrales, este número 'maquilla' el recorte y la amortización de plazas en el cuerpo de Secundaria y en el de Maestros. «A este ritmo tardaríamos 14 años en recuperar la plantilla de hace cinco», dijo UGT. También criticaron la conversión de plazas ordinarias en bilingües «sin normativa que la sustente».