La 'ley del alcohol' convierte a los hosteleros en «protectores de salud» y pone fin a la hora feliz

Folleto informativo que ayer dio a conocer la Consejería de Sanidad a través de su web, cuya ilustración recibió algunas críticas al considerar que puede incitar al consumo de bebidas alcohólicas./
Folleto informativo que ayer dio a conocer la Consejería de Sanidad a través de su web, cuya ilustración recibió algunas críticas al considerar que puede incitar al consumo de bebidas alcohólicas.

La norma, que entra en vigor mañana, prohíbe prácticas que inciten al consumo abusivo como la 'happy hour'. También multará con 600 euros al menor que beba

LAURA FONSECAGIJÓN

Quedan apenas unas horas para que los menores de 16 y 17 años puedan comprar y beber alcohol libremente en Asturias. Desde mañana, miércoles 20 de mayo, la venta y consumo de bebidas alcohólicas a quienes no hayan cumplido los 18 estará prohibida en la región. Los menores que sean pillados bebiendo se enfrentan a multas de 600 euros. Los hosteleros en cuyos locales ocurran los hechos así como los padres de los jóvenes infractores también serán sancionados. De esta forma, el Principado se equipara con el resto de autonomías donde ya existía esta limitación.

La nueva ley asturiana del alcohol fija en 18 años la edad para poder hacerse con una cerveza, una copa de vino, un culín de sidra o un calimocho. La normativa aprobada por la Junta General tras un largo proceso de discusión parlamentaria no ha sido muy bien recibida por el sector de la hostelería, que considera que se trata de una ley únicamente punitiva que convierte a los hosteleros en «policías». La hostelería critica que recaiga sobre el sector la responsabilidad de que no haya menores bebiendo en sus establecimientos. Pero la prohibición tampoco cuenta con el beneplácito de los jóvenes, que la califican de hipócrita, ya que «un menor de 16 y 17 años puede trabajar, casarse o tener hijos, pero sin embargo, no puede comprarse una cerveza», criticó el presidente del Conseyu de Mocedá de Xixón, Javier Suárez Llana. «En España, a los 16 años puedes hacer de todo menos beber y votar, muy significativo», abundó.

Desde la Consejería de Sanidad, por contra, se apunta que la llamada Ley de Atención Integral en Materia de Drogas y Bebidas Alcohólicas, más conocida como 'ley del alcohol' ha sido promulgada con el objetivo de «evitar o minimizar la adquisición de conductas adictivas y retrasar la edad de inicio al consumo» de drogas. En el caso del alcohol, los jóvenes asturianos debutan a los 12,7 años, según reflejan las últimas encuestas. En unos folletos informativos que Sanidad colgó ayer en su web institucional (apenas 48 horas antes de la entrada en vigor de la ley) se detalla que la normativa busca convertir a los hosteleros y comerciantes no en policías sino en «agentes protectores de salud de los menores de edad». Ambos sectores, abunda el díptico que firma también la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), «son actores fundamentales en el cumplimiento de la nueva edad límite para poder vender, suministrar, adquirir y consumir» alcohol en Asturias.

Las opiniones que concita esta nueva regulación son dispares. La mayoría de los consultados, incluidos los jóvenes, considera positivo que el Principado deje de ser una isla y que la prohibición en materia de consumo y venta de alcohol sea la misma en todo el país: los 18 años. Hasta ahí, la coincidencia. Porque para el especialista en toxicomanías, Eduardo Carreño «es una ley que llega bastante tarde» y que «no fue suficientemente promovida por la Administración». Carreño vaticina problemas en su aplicación y cree que «no ha calado en los chavales, porque no se los ha concienciado ni educado en la prevención».

Sin embargo, José Manuel Flórez 'Floro', director de Proyecto Hombre, la recibe con los brazos abiertos. «Es una ley muy ambiciosa y completa. Ojalá se cumpla», indicó. Porque para Floro la normativa «no solo eleva a 18 la edad para comprar y beber alcohol, sino que aborda el consumo de otras drogas y propone acciones educativas y de prevención». Miguel Ángel Fernández, responsable de l a Asociación de Familiares y Enfermos Alcoholizados Rehabilitados (Asfear), le encuentra un fallo: «Fue elaborada sin el convencimiento suficiente». En este sentido, considera que la prohibición en sí misma «no vale para nada. Hay que trabajar más con los jóvenes y las familias», alerta.

Cierre del local

Además de prohibir y sancionar la ingesta en menores, la 'ley del alcohol' plantea otras restricciones. La principal va dirigida a acabar con prácticas que inciten al consumo abusivo, incluso entre adultos. Las pruebas de resistencia alcohólica serán duramente castigadas. En este caso se plantean sanciones de hasta 600.000 euros, que pueden llegar hasta el cierre del local. Tampoco se podrán hacer promociones comerciales como 'la hora feliz (happy hour) o 'dos por uno'. «Ofrecer consumiciones a precios inferiores a los establecidos en la carta de precios u otros supuestos análogos» será multado.