El HUCA implanta la atención psicológica a enfermos de cáncer

José Fernández, Belén Fernández, Margarita Fuente, Margarita Collado y Julio Bruno antes de intervenir en el acto. /
José Fernández, Belén Fernández, Margarita Fuente, Margarita Collado y Julio Bruno antes de intervenir en el acto.

La iniciativa Primer Impacto se extenderá de forma paulatina al resto de hospitales de la región, de acuerdo a un convenio firmado con el Sespa el pasado mes de marzo

ISABEL GÓMEZNavia

Una trabajadora social formada por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) ocupará en los próximos días un despacho en el HUCA para implantar en Asturias el programa Primer Impacto, diseñado por la entidad para asistir a quienes reciban un diagnóstico de cáncer o a sus familiares en los primeros tres meses.

Margarita Fuente, presidenta de AECC, señaló ayer en el hospital, donde presentó el proyecto, que la noticia genera «angustias, incertidumbres, ansiedades» que pueden abordarse con una rápida evaluación del nivel de sufrimiento. En eso consiste Primer Impacto. Se identifican las emociones y las causas que las provocan -que pueden ser de índole médica, social o psicológica- y se deriva al paciente o a su familia al servicio concreto de ayuda. Además, en caso de necesidad, se prioriza su acceso para una atención «más rápida, cómoda y personalizada», resumió la psicóloga, Belén Fernández, responsable de un programa que el año pasado atendió a más de 6.800 personas en las sedes de la asociación y en hospitales de toda España.

Fuente indicó también que tras este «inmediato» inicio, Primer Impacto se extenderá de forma paulatina al resto de hospitales de la región, de acuerdo a un convenio firmado con el Sespa el pasado mes de marzo. Y es que «no solo importa el hospital tecnológico, también el humano», afirmó el director general de Salud Pública, Julio Bruno, que incidió en «aportar elementos de sosiego y tranquilidad» al diagnosticado de cáncer, una enfermedad que «hay que desmitificar». En ese sentido, recordó que «hasta el 60% de los diagnósticos de cáncer se curan a los cinco años».