El lado bueno de los 'gatillazos'

De izquierda a derecha, Antonio Martín Morales, del Hospital de Carlos Haya, de Málaga; José Luis Martín Benito, Manuel Rivas del Fresno, Alejandro Braña, presidente del Colegio de Médicos; Erasmo Miguelez,  presidente de la Sociedad Asturiana de Urología, y Luis Castellanos, director de la jornada. /
De izquierda a derecha, Antonio Martín Morales, del Hospital de Carlos Haya, de Málaga; José Luis Martín Benito, Manuel Rivas del Fresno, Alejandro Braña, presidente del Colegio de Médicos; Erasmo Miguelez, presidente de la Sociedad Asturiana de Urología, y Luis Castellanos, director de la jornada.

La disfunción eréctil «puede ser el aviso de una enfermedad cardiovascular mayor», advierten los expertos

LAURA FONSECAGijón

La disfunción eréctil, pese a ser un trastorno de salud que la mayoría de los afectados llevan como un mal trago, puede tener su lado bueno. Cada vez son más los expertos que aseguran que los problemas de erección, causados por la falta de irrigación de sangre suficiente al pene, «puede ser el aviso de una enfermedad cardiovascular o cerebrovascular mayor». Así lo aseguraron ayer diversos especialistas que participaron en la jornada que sobre esta dolencia tuvo lugar en el Colegio de Médicos, en Oviedo. Luis Castellanos, director del encuentro y urólogo-andrólogo del Centro Médico, indicó que la dificultad para conseguir erecciones plenas «puede alertar de problemas de corazón o cerebrovasculares de mayor envergadura». De hecho, muchos médicos lo definen ya como un «síntoma centinela» de otro tipo de trastornos coronarios.

De esta forma, la disfunción eréctil, un problema que tiene «cada vez mejores tratamientos», puede sumarse a factores de riesgo para enfermedades cardio y cerebrovasculares tan conocidos como la hipertensión, la diabetes y la obesidad. Se estima que un 20% de los hombres mayores de 40 años va a sufrirla. No existe un perfil determinado, pero el sedentarismo y el exceso de peso no son buenos aliados. Más bien, lo contrario. Tampoco tener colesterol alto.

Cuatro años para ir al médico

Los problemas de erección «siguen siendo un tema tabú. Los afectados lo llevan mal», afirma Castellanos, que asegura que «hay pacientes que tardan tres o cuatro años en consultar al médico». La mayor parte de las veces dan el paso «empujados por su pareja». Si lo hicieran antes, muchos de ellos podrían evitar males mayores, como un infarto o un ictus.

Cuando se habla de disfunción eréctil es «bueno, precisar de qué estamos hablando. Tener lo que se llama coloquialmente uno, dos o tres 'gatillazos' no es para preocuparse. Son situaciones que pueden estar relacionadas con múltiples causas», precisa Castellanos. Si esa dificultad «se prolonga más de seis meses» es cuando habría que prestar atención.

En la jornada se habló de los nuevos abordajes de un trastorno presente en hasta un tercio de los hombres mayores de 50 años, pero también de nuevas terapias y soluciones. La viagra, la pastilla azul que revolucionó el tratamiento de los problemas de erección, va cediendo terreno a otras alternativas terapéuticas. Las ondas de choque se presentan como una novísima opción. Se trata de una técnica que consigue regenerar los vasos sanguíneos y, con ello, aumentar la entrada de sangre al pene y permitir una erección plena. El tratamiento es ambulatorio «e indoloro» y requiere de unas cuatro sesiones (una a la semana). Junto a las ondas de choque está también el uso de un gel, el Alprostadilo, de efecto vasodilatador y que aplicado en el meato uretral (en el extremo del pene) mejora la erección en unos pocos minutos.

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