La lista de espera quirúrgica del Sespa creció un 54% desde el traspaso sanitario hace 14 años

La lista de espera quirúrgica del Sespa creció un 54% desde el traspaso sanitario hace 14 años

En 2002 eran 12.094 los pacientes pendientes de una operación frente a los 18.700 actuales. En el mismo periodo, la demora media pasó de 55 a 76 días

LAURA FONSECA

Más pacientes pendientes de operación y más tiempo de demora para llegar al quirófano. Así es como han evolucionado las listas de espera del Servicio de Salud del Principado desde que Asturias recibiera en 2002 el traspaso sanitario. En estos últimos 14 años, no solo no ha sido posible meter en cintura a las demoras sanitaria, sino que éstas se han desbocado. Han crecido un 54,6%. Cuando el Insalud le traspasó al Principado las competencias sanitarias, algo que ocurrió el 1 de enero de 2002, los hospitales públicos de la región tenían en sus listados quirúrgicos a 12.094 pacientes (datos del extinto Insalud). Ahora, esos mismos centros tienen 18.700 enfermos pendientes de cirugía. Son 6.606 personas más en década y media, a razón de añadir medio millar cada año. La cifra crece a pesar de que la población asturiana asistió en estos mismos años a un claro declive demográfico.

Además, en 2002, los pacientes solían aguardar, de media, 55 días cuando se enfrentaban a una operación programada, es decir, las que se consideran no urgentes. En la actualidad, el plazo es algo mayor. Según los datos de diciembre de 2015 que el Sespa acaba de hacer públicos, el tiempo medio para una intervención está en 76 días en el conjunto de la región, exactamente tres semanas más que hace 14 años. Si se desglosa por hospitales, los tiempos son incluso más dilatados, con 83 días en el HUCA y 75 en Cabueñes.

A la vista de la evolución de los datos, de los que se debatirá en la comisión de investigación que se creará la próxima semana en la Junta General, amortiguar las demoras en la sanidad pública parece ser una tarea imposible. Históricamente, los listados y los tiempos siempre han ido a más. Eso a pesar de disponer de mejores equipos y de dos hospitales nuevos, como son el HUCA y el de Mieres. De hecho, ninguna de las administraciones que han gestionado la red sanitaria en estas dos últimas décadas (primero desde Madrid y luego desde Asturias) han logrado apuntarse para sí ese tanto. Ni el PP, entre 1995 y 2001 en la etapa anterior al traspaso, cuando incrementó el listado en 3.538 personas (pasó de tener 8.556 pacientes en espera a 12.094), ni el PSOE en coalición con IU, que acumuló casi 1.300 enfermos más entre 2002 y 2006 (llegó a los 13.400 casos). La comparativa solo incluye datos sobre esperas quirúrgicas ya que durante años fueron los únicos que facilitó la Administración. No fue hasta 2010 que comenzaron a hacerse públicas las cifras relativas a consultas y pruebas diagnósticas, aunque a cuentagotas y con interrupciones, como ocurrió en la pasada legislatura cuando se dejó de facilitar el balance de las citas para el especialista o los tiempos para una resonancia o un TAC.

La resaca de la huelga médica

El crecimiento de las demoras ha sido una constante también en el último lustro, tal y como lo refleja los datos que el Sespa tiene colgados en su web y que van de 2010 a 2015. En ese periodo, el volumen de pacientes pendientes de ser operados aumentó un 13,6%. A excepción de 2010 y 2011, cuando la lista se mantuvo entorno a los 16.500 enfermos anuales, el resto de ejercicios el comportamiento fue negativo. La huelga médica de 2012 no hizo más que empeorar las cosas y elevó la bolsa de enfermos pendientes de intervención a dígitos históricos. A finales de ese año eran 21.056 las personas a la espera de operación. De ellas, 2.094 acumulaban demoras de más de seis meses. Son cifras de récord de las que aún los hospitales no se han podido recuperar.

Pero la huelga no fue lo único que dejó resaca. Los recortes sanitarios, la merma de personal y la desaparición de las peonadas hicieron lo suyo. Los módulos de tarde que el Sespa impuso en septiembre de 2012 no fueron efectivos, al menos, no para absorber la actividad quirúrgica que se dejó de hacer mediante peonadas y derivaciones a centros privados y concertados. Un caso que llama la atención es el del HUCA. A tenor de las estadísticas que maneja el propio Sespa tal parece que el viejo complejo hospitalario era más resolutivo que el nuevo. En La Cadellada no solo hay más pacientes (en 2010 había 5.765 personas en lista de espera y ahora hay 6.901) sino que, incluso, se espera más por las mismas operaciones. Casi tres meses.