El Principado respalda prohibir fumar en coches donde viajen niños

Antonio Molejón y José Ramón Hevia, durante la exposición de los datos en Oviedo. /
Antonio Molejón y José Ramón Hevia, durante la exposición de los datos en Oviedo.

El número de fumadores en Asturias bajó un 4,5% en los seis primeros años de la aplicación de la ley antitabaquismo

MARCO MENÉNDEZ

La reducción del tabaquismo es uno de los principales objetivos de la Consejería de Sanidad del Principado que está «a favor de establecer limitaciones» para prohibir que se fume en los vehículos privados en los que viajen niños. Así lo indicó ayer Antonio Molejón, director general de Salud Pública, en una comparecencia en que la realizó un balance de la aplicación de la ley antitabaquismo.

Hace diez años que se puso en marcha la primera normativa y cinco de su ampliación con la prohibición de fumar en todos los espacios públicos cerrados. Unos hitos temporales que marcan un balance que, para Molejón, «puede ser más positivo, pero queda camino por recorrer».

En el capítulo positivo destacó el descenso del número de fumadores, la mejora de la calidad del ocio, la capacidad para evitar la exposición a uno de los mayores tóxicos cancerígenos en el sector hostelero y la mejora de los indicadores de enfermedades vinculadas a este hábito. Pero el director general considera que ahora habría que trabajar para reducir la exposición que sufren los menores al humo del tabaco en el ámbito doméstico, tanto en su casa como en el vehículo privado. Molejón explicó que «es complejo desde el punto de visa normativo, porque entra en conflicto con los derechos y sería difícil de verificar su cumplimiento. Más bien, hay que trabajar en la vía de la concienciación de los padres sobre el riesgo que someten a sus hijos».

Y los datos avalan esta ley. José Ramón Hevia, jefe del Servicio de Promoción de la Salud y Participación, explicó que en los seis primeros años de aplicación de la norma el número de fumadores en Asturias descendió un 4,5% y resaltó que «especialmente significativo es en la población entre 14 y 18 años, que es la que nos importa, porque son los fumadores del futuro».

Hevia también informó de que ha tenido una buena influencia en distintas patologías, como las de infarto agudo de miocardio, cardiopatía isquémica y asma, que en 2005 registraron 113.000 enfermos y en 2011 bajó a 95.000, «con una disminución de casi 300.000 estancias hospitalarias». De cualquier modo, apuntó que para conocer la repercusión en otras enfermedades «habrá que esperar otros cinco o diez años, aunque prevemos un descenso importante en la prevalencia del cáncer de pulmón y otros tumores asociados con el tabaco».

Gripe A

Por otro lado, Antonio Molejón indicó que actualmente «estamos en la onda epidémica» de la gripe A, del tristemente famoso tipo H1N1, pero aseguró que «no hay un comportamiento atípico. Lo que ocurre es que se retrasó la llegada de la gripe porque también tardó en llegar el invierno. El virus necesita frío para su diseminación».

El director general explicó que esta gripe no está afectando a las personas mayores de 65 años, «quizá porque ya pasaron antes alguna gripe muy compatible o por las vacunaciones anteriores, que les aportaron anticuerpos. No es una gripe especialmente grave; igual que la del año pasado y el anterior».

De momento, se han notificado diez casos graves hospitalizados, de los que el 50% requirieron su ingreso en la UCI y no hubo que lamentar ningún fallecido.