Los hospitales mejoran la atención al parto, pero suspenden en aspectos de humanización

Uno de los paritorios del hospital San Agustín. /
Uno de los paritorios del hospital San Agustín.

Recurren en exceso a la oxitocina para acelerar la dilatación y también hacen más episotomías de las aconsejadas

L. FONSECA GIJÓN.

Los hospitales asturianos han mejorado en la atención al parto pero suspenden en muchos aspectos relacionados con la humanización del propio acto de dar a luz. Los paritorios hacen menos cesáreas (se pasó del 21 al 19%) y promueven más el contacto piel con piel nada más producirse el nacimiento, dos aspectos en los que se ha avanzado de forma positiva. Sin embargo, están bastante lejos aún de las tasas que se aconsejan en otras prácticas consideradas agresivas como son el uso de la oxitocina que se emplea para dilatar e inducir al parto. En esto no consiguen el aprobado, al igual que ocurre con las episotomías (un corte que se realiza entre la piel y los músculos que hay entre la vagina y el recto), que se practican en exceso. Lo ideal es que este corte no se lleve a cabo en las embarazadas si no es estrictamente necesario. Las guías de buenas prácticas aconsejan no superar el 15% de casos, pero en Asturias se hace hasta en un 35% de ocasiones.

El informe de 'Atención sanitaria al parto y al nacimiento en los hospitales del Sespa' elaborado por la Dirección de Salud Pública recuerda que Asturias se sumó en 2009 a la Estrategia Nacional de Atención al Parto «cuyo objetivo era cambiar la práctica clínica para ofrecer a las gestantes y a sus bebés una prestación más humanizada, reduciendo el intervencionismo innecesario y en ocasiones contraproducente».

En estos seis años, «se ha mejorado mucho en algunas prácticas, pero en otras no hubo cambios positivos», señalan. Muchos de los aspectos que quedan por modificar, advierten los autores del trabajo, «requieren de voluntad de hacerlo y tiempo de rodaje». El estudio monitoriza ocho aspectos: cesáreas, partos instrumentales, inducción al parto, episotomía, manejo del dolor, cuidados al recién nacido, organización al parto y autonomía en planes de alumbramiento. En ninguno de ellos, los hospitales cumplen con los niveles óptimos. Solo se acercan algo en las cesáreas, presentes en un 19% de partos frente al 15% que se aconseja.