Tres de cada diez asturianos tienen un seguro médico privado

Una médica durante una intervención de vasectomía. /
Una médica durante una intervención de vasectomía.

Un informe de la Federación para la Defensa de la Sanidad Pública afirma que el Principado subió cuatro puestos en privatización

LAURA FONSECA

La sanidad privada se extiende en Asturias. El Principado ha dejado de ser una región donde la presencia de la medicina privada era casi testimonial y ha pasado a situarse en una posición intermedia en el conjunto del país. Así lo revela un informe de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública, que asegura que Asturias subió cuatro puestos en privatización. Pasó de la posición 14 a la décima. Para la elaboración de este estudio se analizaron siete variables: desde el porcentaje de población cubierta por mutualidades de funcionarios hasta el dinero destinado per cápita a seguros privados y asuntos médicos. También se incluyó en la balanza el número de camas, hospitales y centros privados concertados, así como el porcentaje de gasto que el Principado destina cada año a concertar actividad sanitaria.

LAS CIFRAS

gasto sanitario privado anual. 84 euros corresponden al pago de un seguro privado y 449 a gastos médicos de bolsillo.

camas privadas en la región, donde el sector regenta 11 hospitales.

profesionales que trabajan en Asturias en la medicina privada.

Según este ránking, el Principado es la décima comunidad en presencia de sanidad privada. Los asturianos destinan 533 euros al año al pago de seguros privados (84 euros anuales) o a gastos médicos considerados de bolsillo (449). En 2014 y 2015, la comunidad asturiana se situaba en el furgón de cola del país, ocupando el tercer y cuarto puesto por detrás. Pero en 2016, sobre todo de la mano del gasto per cápita, es decir, el aportado por el propio usuario, pasó a ubicarse en la zona intermedia junto a comunidades como Navarra (donde está una de las más prestigiosas clínicas privadas del país), País Vasco, Canarias, Valencia, La Rioja, Aragón y Murcia. No obstante, el Principado aún se mantiene a distancia de regiones en las que la presencia de la sanidad privada es casi tan o más importante que la de la pública. Hablamos de Madrid y Cataluña, así como de Baleares e, incluso, Galicia, que son las que encabezan el ranking y donde la Federación para la Defensa de la Sanidad Pública estima que el grado de privatización es «elevado».

Despegue en tiempos de crisis

Llama la atención que uno de los mayores despegues del sector privado se haya producido, precisamente, en tiempos de crisis, coincidiendo con el periodo en el que las arcas públicas se han apretado el cinturón y reducido las aportaciones a sus hospitales y centros de salud. En 2012, el gasto sanitario público en Asturias se elevaba a 1.431 euros por persona. Un año más tarde caía a 1.391 aunque en 2015 volvió a ganar terreno para llegar a 1.409 euros (22 aún por debajo del que mostraba tres años antes). Mientras la sanidad pública se empobrece y aumenta sus problemas de saturación, con abultadas listas de espera, el gasto sanitario privado crece. «Son cada vez más los usuarios que buscan paliar con la privada las deficiencias que encuentran en la pública», argumentan fuentes del sector. Un trabajo del Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), organismo financiado por grandes aseguradoras y operadores sanitarios, estima que España cuenta ya con 7,27 millones de asegurados, excluidos los funcionarios que pertenecen a mutualidades (Muface, Isafas, Mugeju). La sanidad privada representa un peso elevado en el sector productivo español, ya que es responsable de 3,38% del PIB y del empleo de 236.567 profesionales, de ellos, 53.790 médicos. En Asturias trabajan en la medicina privada 4.338 personas, 868 de ellas, facultativos.

Pólizas, un 4,4% anual

Las pólizas en salud avanzan a un ritmo del 4,4% anual. En la región, según datos del Ministerio de Sanidad, un 20% de asturianos dispone de seguro médico privado, una cifra que las aseguradoras elevan ya hasta el 30%. El fenómeno se extiende a lo ancho y lo largo del país, pero llama la atención especialmente en Asturias, donde los seguros privados ven un amplio campo de actuación. Se la considera casi como «uno de los últimos bastiones de la pública», resumen varios de los consultados. Cabe destacar precisamente lo ocurrido estos últimos meses en Gijón, con dos operaciones de calado de la sanidad privada. Por una parte, la operación que mantiene el Centro Médico de Asturias para 'hacerse' con el Sanatorio Covadonga, y, por otra, la ampliación o posible construcción de un nuevo centro que sopesa el Hospital Begoña, propiedad del Igualatorio Médico Quirúrgico (IMQ).

El avance de la sanidad privada en Asturias ha venido más de la mano de los propios usuarios (que buscan 'huir' de los problemas que atraviesa la medicina pública) y no tanto de la administración pública. De hecho, según reconoce el propio sector privado, la aportación del Principado a centros concertados bajó un 20% entre 2011 y 2013, al pasar de 124 millones de euros a 94.