Ocho niños de Infantil, afectados por un brote de tuberculosis declarado en Luarca

Se trata de alumnos del colegio concertado José García Fernández. Hay también tres adultos entre los damnificados, confirmó Sanidad

DAVID SUÁREZ FUENTE

Ocho niños de Educación Infantil de Luarca y tres adultos están afectados por un brote de tuberculosis declarado en un colegio de Primaria de la localidad. El servicio de Vigilancia Epidemiológica de la Dirección General de Salud Pública del Principado confirmó ayer por la tarde la detección de estos once casos, localizados todos ellos en el colegio concertado de Educación Primaria José García Fernández, de Luarca. Son ocho escolares de Infantil, de los que tres han desarrollado la enfermedad. Los otros tres son adultos que trabajan en el colegio y de los cuales uno de ellos también presenta la patología latente.

Todos los pacientes permanecen estables y han comenzado a tomar la medicación, aunque ninguno de ellos precisó hospitalización, indicó la Consejería de Sanidad a través de una nota de prensa. El servicio de Vigilancia Epidemiológica comenzó a realizar pruebas a todos los alumnos y profesores que han mantenido relación directa con los infectados y a todos los estudiantes de Infantil y Primaria, para cortar la cadena de transmisión de la enfermedad.

Se puede curar

La tuberculosis es una patología producida por un tipo de bacterias denominadas mycobacterias. Esta dolencia, que se puede curar, afecta al aparato respiratorio, especialmente a los pulmones, aunque también puede dañar otras partes del organismo. La detección y el tratamiento son los principales medios para evitar la difusión de este trastorno, que normalmente afecta más a los varones, y especialmente a las personas mayores de 75 años con las defensas bajas.

Suele presentarse con síntomas como tos irritativa, problemas respiratorios y cansancio. «La infección se transmite de persona a persona a través del aire, aunque esto ocurre únicamente cuando un enfermo de tuberculosis tiene los pulmones afectados con presencia de los bacilos tuberculosos en las secreciones respiratorias que expulsan al aire cuando tose, estornuda o escupe», detalló Sanidad. Para que una persona pueda quedar infectada debe mantener un contacto estrecho y prolongado con un enfermo que expulse los bacilos tuberculosos al aire. Por otra parte, aunque una persona se infecte, en muchos casos no llega a desarrollar la enfermedad.

Los niños pequeños, aunque pueden infectarse, como ocurrió con los escolares de Luarca, casi nunca tienen capacidad de contagiar a otras personas, ya que las formas iniciales de enfermedad que se dan a estas edades solo presentan pequeñas cantidades de bacilos, apenas producen secreciones respiratorias que puedan expectorar y la fuerza de la tos es más baja. Por eso, cuando hay niños afectados se debe buscar a un adulto enfermo que casi siempre es la fuente de la infección. Es lo que ahora está investigando la Consejería de Sanidad.