El consejero de Sanidad: «Por mucho revuelo social que se quiera hacer, las listas mejoran sistemáticamente mes a mes»

Francisco del Busto, consejero de Sanidad/
Francisco del Busto, consejero de Sanidad

«La derecha está preocupada porque la sanidad marcha bien, pero su crítica desmedida produce daños, debilitamiento y desconfianza hacia uno de los mejores sistemas públicos del mundo»

EFE

"Las listas de espera están controladas y no están desbocadas", ha asegurado hoy el consejero de Sanidad, Francisco del Busto, que ha subrayado que no existen para las enfermedades que no admiten demoras y que, en comparación con las de otras comunidades, son de las mejores.

"Por mucho revuelo social que se quiera hacer, las listas están entre las mejores del país y mejoran sistemáticamente mes a mes desde diciembre sin aumentar las derivaciones a hospitales privados ni acudir a costosos planes de choque, sino que con sus propios recursos el sistema es capaz de dar respuesta a la demanda", ha afirmado.

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Para Del Busto, ésta es una de las muestras de que la sanidad asturiana marcha bien y en el rumbo correcto, con listas que bajan y relaciones laborales normalizadas lo que, en su opinión, va en contra de los intereses partidistas de la derecha, a la que ha pedido que deje de utilizar este tema como arma arrojadiza.

Del Busto ha comparecido hoy ante el pleno de la Junta General del Principado que ha celebrado una sesión extraordinaria solicitada por el PP y Foro para abordar la "preocupante situación de la sanidad publica asturiana".

Tras señalar que no acierta a conocer la urgencia que ha motivado este pleno parlamentario y de señalar que ha respondido en menos de un año a 400 preguntas, ha advertido contra la "crítica desmedida" del PP y Foro que solo responde a intereses partidistas.

"La derecha está preocupada porque la sanidad marcha bien (...), pero su crítica desmedida produce daños, debilitamiento y desconfianza hacia uno de los mejores sistemas públicos del mundo", ha señalado el consejero que ha incidido en que los recursos que se reciben del Estado han disminuido y que han tenido que ser suplidos con dinero detraido de la maltrecha economía del Principado.

No obstante, ha reconocido que la asfixia financiera provocada por la crisis ha tenido consecuencias negativas sobre el sistema, pero que la realidad de la sanidad asturiana no dista mucho de la de otras comunidades autónomas.