La gripe se ensaña con Asturias, que registra diez de los 36 casos graves de toda España

Ángela Díaz y Sharay Díaz, madre e hija, utilizan las medidas profilácticas que dispensa el HUCA en más de veinte puntos. /
Ángela Díaz y Sharay Díaz, madre e hija, utilizan las medidas profilácticas que dispensa el HUCA en más de veinte puntos.

El perfil del paciente es un hombre mayor de 65 años. La tasa se duplica y la enfermedad afecta a más de 4.800 asturianos cada semana

PALOMA LAMADRID

La epidemia de gripe está haciendo estragos entre los asturianos. De los 36 casos graves registrados en el Sistema Nacional de Salud en las últimas semanas, repartidos en trece comunidades autónomas, diez han tenido lugar en Asturias. Esta acusada incidencia del virus A N3H2 se debe al elevado envejecimiento de la población del Principado. Y es que, aunque el número más abultado de casos se da en menores de quince años, las complicaciones más severas afectan a personas mayores. De hecho, la mayoría de los enfermos graves superan los 65 años. El 64% son varones.

Así las cosas, la Consejería de Sanidad recuerda que la campaña de vacunación permanecerá activa, en todos los centros de salud, hasta el 30 de diciembre. En los datos contabilizados hasta el pasado día 11, se habían inmunizado casi 170.000 personas, lo que implica una cobertura cercana al 50% entre los mayores de 65 años. La epidemia de gripe continúa en su trayectoria ascendente por cuarta semana consecutiva, con una tasa de 427,1 casos por cada 100.000 habitantes, el doble que la semana pasada. Lo que se traduce en 4.807 enfermos semanales.

La situación se considera de intensidad media y difusión epidémica. Sanidad espera que la incidencia continúe en aumento durante las próximas semanas hasta alcanzar la cota máxima a final de año. La previsión es que la tasa de incidencia de la gripe A comience a descender en enero. No obstante, la consejería advierte de que no se debe bajar la guardia, puesto que «la enfermedad es poco predecible y su extensión puede estar condicionada por factores como la meteorología». Por el momento, Asturias sigue siendo la única comunidad en la que las autoridades sanitarias señalan que hay epidemia. En el resto, la propagación es local o, incluso, nula.

Mascarillas preventivas

Coincidiendo con la epidemia de gripe A, el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) ha puesto en marcha un programa de prevención. No solo destinado a disminuir el riesgo de contagio de las patologías provocadas por virus respiratorios, sino todas aquellas que puedan transmitirse por vía aérea o por contacto. Para ello, ha instalado más de una veintena de dispensadores de mascarillas quirúrgicas y geles hidroalcohólicos en «puntos críticos» del centro hospitalario. Es decir, «en aquellos en los que creemos que puede haber mayor tiempo de espera», explicó María Fernández Prada, especialista en Medicina Preventiva.

Los vestíbulos del HUCA, las salas de espera de las consultas y las urgencias pediátricas y de adultos, entre otras zonas. Los dispensadores están acompañados por carteles con mensajes para promover este hábito saludable. La campaña está basada en recomendaciones internacionales para prevenir el contagio en ámbitos de cuidados de salud e incluyen alertas visuales, con el fin de informar sobre los síntomas de una infección respiratoria y ofrecer pautas correctas de higiene respiratoria y manejo de la tos.

«Desde 2007, estas recomendaciones vienen de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de los centros de control y prevención de enfermedades de Estados Unidos. Son medidas preventivas elementales que garantizan, si las utilizamos bien, evitar la transmisión de virus y bacterias entre personas», apuntó la doctora Fernández Prada. En este sentido, la especialista hizo hincapié en la importancia de frotar las manos con la solución hidroalcohólica hasta que se seque y tirar los pañuelos de papel tras su uso.