El Sespa dejó de publicar datos de listas de espera durante año y medio

Tácito Suárez, exgerente del Sespa, bromea con el diputado del PP, Carlos Suárez, antes de su declaración. /
Tácito Suárez, exgerente del Sespa, bromea con el diputado del PP, Carlos Suárez, antes de su declaración.

El exgerente Tácito Suárez atribuyó el apagón a «problemas informáticos» y negó haberse valido de privilegios para operarse en Urología del HUCA

LAURA FONSECA

El Servicio de Salud del Principado sí dejó de publicar datos sobre demoras sanitarias. Así lo reconoció el que fuera gerente del Sespa en la pasada legislatura, Tácito Virgilio Suárez, que ayer compareció ante la comisión de listas de espera de la Junta. Precisamente, la no publicación de esos datos fue uno de los motivos que llevó a la apertura de una investigación parlamentaria, donde se intenta determinar si existe o ha existido manipulación en la gestión de los pacientes que aguardan por un proceso sanitario en el Sespa. El apagón reconocido por Suárez ocurrió entre mayo de 2014 y septiembre de 2015, cuando se dejaron de facilitar los tiempos para consultas de especialistas y pruebas diagnósticas. El exgerente achacó ese corte de año y medio en la información a «problemas informáticos». Al ser requerido sobre quién había autorizado el apagón, Tácito apuntó a una figura, aunque no física: «Lo ordenaron el sentido común y la prudencia», dijo.

A preguntas de la diputada de Foro, Carmen Fernández Gómez, Suárez precisó que la puesta en marcha de dos sistemas informáticos, el 'Milennium', en el HUCA, y el Selene, en Cabueñes, «obligó a dejar de publicar algunos datos» hasta tanto los dos sistemas se ensamblaran. «Es lo que en la cuenca llamamos 'prender'». El directivo, ahora al frente de la gerencia del Valle del Nalón, señaló que «en su momento dimos esa explicación al Ministerio de Sanidad, y la dieran por buena».

La comparecencia del exgerente del Sespa era una de las más esperadas en la comisión, en gran medida porque muchas de las cuestiones que se intentan auditar corresponden a su etapa como gerente del Sespa en la legislatura anterior. Tácito Suárez no defraudó con sus respuestas, ya que no solo admitió que se dejaron de facilitar datos sobre demoras, sino que en un intento por alejarse de la politización sanitaria de la que le acusó Ciudadanos, afirmó que «no soy del PSOE ni de UGT, aunque admito que he sido del Simpa», (Sindicato Médico), lo que causó más de una risa entre los diputados.

Hubo también momentos tensos, como el protagonizado entre el exgerente del Sespa y el diputado de Podemos, Andrés Fernández Vilanova, cuando éste quiso saber si durante su mandato hubo políticos o gestores que se colaron para ser operados en Urología del HUCA. Tras la insistencia de Fernández Vilanova, que le preguntó en dos ocasiones «¿está seguro de no saber si algún gestor sanitario fue paciente de Urología»?, Tácito Suárez acabó por recordar: «Ah, sí. Yo me operé en el HUCA», respondió, y abundó seguidamente que «no he visto a nadie tener privilegios en las listas de espera». El diálogo no terminó ahí, porque el directivo se quejó ante la comisión y se mostró sorprendido por este asunto: «No sabía que iban a hablar aquí de mi expediente médico, es toda una novedad». También reconoció que cuando era gerente «me sabía la listas de espera de memoria, ¿sabe porqué? Porque estábamos educados así. Cuando empezamos en esto, el doctor Matallanas, que es mi maestro, nos dijo que teníamos que dormir con las listas de espera, luego nosotros dormíamos con quien podíamos y, además, con las listas de espera».

Errores sí, manipulación, no

Quien también declaró en la Junta fue el actual gerente del Servicio de Salud. José Ramón Riera fue tajante en sus afirmaciones y aseguró que «en las listas de espera puede haber errores, pero nunca maquillaje, manipulación ni privilegios». El sistema de salud, indicó, «hace cinco millones de consultas al año en Primaria, medio millón de consultas en Especializada, más de 80.000 intervenciones y 104.000 altas médicas. Ante ese nivel de cifras puede haber algún error, pero no manipulación, y mucho menos, privilegios para colarse en listas de espera». Riera negó tratos de favor e indicó que lo ocurrido en Urología, sin llegar a precisar hechos ni datos, «es algo puntual. No se puede hablar de privilegios ni generalizar».

 

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