Un estudio achaca los daños del lobo a la retirada de carroñas

El Fapas acusa a la consejera de Medio Rural de «evitar cualquier iniciativa que implique la generación de menos daños» del cánido

MARCO MENÉNDEZ

La retirada de casi 30.000 cadáveres de ganado doméstico cada año de los montes asturianos estaría en el origen de los daños ocasionados por los lobos a la cabaña ganadera. Así lo asegura el Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (Fapas). Y esa afirmación se basa en un estudio de la Universidad de Santiago de Compostela. Según el Fapas, el Principado «viene ignorando totalmente la importancia que para la alimentación de la fauna silvestre ha tenido históricamente en Asturias el aprovechamiento de los cadáveres de ganado doméstico abandonados en el medio rural». Además, añade que hay recomendaciones en ese sentido tanto del Ministerio de Medio Ambiente como de la UE. Y acusa a la consejera María Jesús Álvarez de «evitar cualquier iniciativa que implique la generación de menos daños del lobo, tomando como única iniciativa la eliminación de este cánido salvaje», por lo que pide su reprobación política.

El Fapas apunta que la empresa pública Proygrasa retiró el año pasado 26.045 cadáveres de animales, hasta un total de 361.329 desde 2000. Además, ha comparado el número de animales muertos retirados con los daños producido por los lobos. Así, en 2015 fueron retirados 29.958 cadáveres mientras que los daños producidos por los lobos fueron de 3.032. El Fapas ve «una correlación entre la retirada de cadáveres y los daños del lobo de 2011 a 2015».