Los médicos de familia alertan de una jubilación «masiva» en dos años

Algunos de los asistentes durante el IX Congreso Nacional de Atención Sanitaria al Paciente Crónico. /
Algunos de los asistentes durante el IX Congreso Nacional de Atención Sanitaria al Paciente Crónico.

Creen necesario ofrecer contratos «dignos y atractivos» a los nuevos licenciados para garantizar el relevo

ELENA S. HERRERO

En dos años comenzará una jubilación «masiva» de médicos de cabecera en Asturias. «Va a haber un impacto extraordinario cuando el número de jubilaciones de médicos de familia supere al de las incorporaciones al sistema sanitario». Lo advirtió ayer Salvador Tranche, presidente de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), en el arranque de la segunda jornada del IX Congreso Nacional de Atención Sanitaria al Paciente Crónico que se celebra en Oviedo y en el que se trata de abordar las estrategias de atención a la cronicidad.

Ante esta situación, y para evitar que acaben abandonando la región en busca de mejores opciones profesionales, reclamó unos contratos «dignos y atractivos» para los jóvenes médicos de familia. «Tienen que acabar con los contratos puntuales», pidió a la Administración. Además, solicitó que en las universidades se potencie la medicina de familia y demandó a la Consejería de Sanidad la reacreaditación de los hospitales de Cangas del Narcea, Jarrio, Arriondas y Mieres, pues «se han perdido entre doce o trece residentes por año».

En su intervención, Tranche también destacó el papel que juegan los médicos de familia, a los que adjudicó un papel «fundamental» en el tratamiento a los pacientes crónicos. «Se ha demostrado que cuando la Atención Primaria es más resolutiva se reducen los ingresos hospitalarios y se disminuye el coste sanitario», manifestó. No solo es un desafío la atención de estos pacientes sino también el de la demografía, ya que las enfermedades crónicas están ligadas al envejecimiento poblacional. Y Asturias, una de las regiones de Europa con los índices de natalidad más bajos desde hace años, cada vez cuenta con una población más envejecida. «En comparación con España, tiene cinco puntos más de envejecimiento», apuntó Tranche. Además, el Principado cuenta con un alto porcentaje de pacientes con discapacidad grave, concretamente, tres puntos por encima de la media nacional. En definitiva, una población más vieja, con más discapacitados que dará lugar a más enfermos crónicos. ¿El resultado? «Un aumento del gasto sanitario», apostilló el presidente de la Sociedad Española de Medicina de Familia.

Consultas a domicilio

En España, el 80% del gasto sanitario está dedicado a los pacientes crónicos y se estima que estos enfermos suponen seis de cada diez ingresos hospitalarios y ocho de cada diez visitas al médico de familia. Por ello, los médicos internistas y de familia instaron a crear la figura de especialistas generalistas para atender a estos pacientes incluso en sus domicilios. Aseguran que se precisa cambiar de modelo para ganar en calidad asistencial y liberar de presión las urgencias y los ingresos hospitalarios. Para ello, insisten en que se debe dotar de más recursos a los centros de salud. «Lo que hemos estado haciendo hasta ahora ha estado bien, pero ya no vale. Se ha hecho un consumo de recursos excesivo, pero con poca utilidad. No intentamos que se gaste menos, a lo mejor hay que gastar más... Pero más en sociosanitario», matizó Antonio Zapatero, presidente de la Sociedad Española de Medicina Interna (Semi). Según Zapatero, es fundamental «cambiar la forma de trabajar» con estos enfermos.

Sin embargo, Tranche aseguró que la administración sanitaria es sensible en esta cuestión ya que el coste económico y el impacto que tiene una enfermedad crónica es muy elevado. «Entre un tres y un cinco por ciento de la población ya no tiene solo una enfermedad sino varias o una dolencia crónica muy grave», explicó.