Los ayuntamientos se rebelan contra el control en áreas de autocaravanas

Tal y como adelantó EL COMERCIO, el Principado obligará a instalar en todas las áreas de descanso de autocaravanas, hay 31 en Asturias, un sistema de control para que queden registrados los datos de los usuarios del recinto y sus vehículos

CHELO TUYA

«Si el consejero quiere pagar a un guarda de seguridad, estaremos encantados. Pero, mientras ellos no aporten presupuesto, el área de autocaravanas de Mieres se queda como está». Aníbal Vázquez cambiará la letra, pero no la música en la misiva que enviará al consejero de Industria, Empleo y Turismo. El regidor mierense no está de acuerdo con el decreto que sobre campamentos de turismo y acampada prepara el equipo de Francisco Blanco. Pese a que ya tiene el visto bueno del Consejo Asesor de Turismo, tanto la Junta como los ayuntamientos pretenden enmendarlo.

Tal y como adelantó EL COMERCIO, el Principado obligará a instalar en todas las áreas de descanso de autocaravanas, hay 31 en Asturias, un sistema de control para que queden registrados los datos de los usuarios del recinto y sus vehículos. El Principado argumenta la medida en la necesidad de «garantizar la seguridad de los turistas y la calidad del servicio», posición que apoya la Mesa de Turismo de la Federación Asturiana de Empresarios (Fade).

Sin embargo, el Club Autocaravanista del Principado considera que la medida es «una injerencia en las ordenanzas municipales», posición que ahora respaldan PP, IU y Podemos, que apoyarán en la Junta una proposición no de ley de Ciudadanos en ese sentido.

Y que también apoyan los ayuntamientos de Mieres y Cangas del Narcea. Mientras el alcalde de IU insiste en que «nosotros tenemos una ordenanza municipal que avala el área», la concejala socialista de Turismo de Cangas del Narcea, Begoña Cueto, anuncia que el consistorio «presentará alegaciones al decreto. Nosotros no tenemos presupuesto para instalar control en el área». Cueto entiende que, además, no hay competencia para el sector del camping «puesto que en todo el suroccidente no tenemos ninguno».