De la Serna anuncia que el AVE llegará a Lena en 2021 y hasta Gijón solo mejorará la vía

El ministro atiende las explicaciones sobre la obra del fondo de saco que le ofrece Fernando Fernández, de Adif Alta Velocidad. /
El ministro atiende las explicaciones sobre la obra del fondo de saco que le ofrece Fernando Fernández, de Adif Alta Velocidad.

Descarta las variantes en la red asturiana estimadas en 1.600 millones. «La reducción de tiempo no justifica una inversión elevadísima», explica

RAMÓN MUÑIZ

Ha necesitado 224 días en el cargo, pero el ministro de Fomento ya tiene calendario para Asturias. Íñigo de la Serna anunció ayer que a finales de 2018 estará terminada la obra que resuelve el fondo de saco en León, entre finales de 2019 e inicios de 2020 el tramo León-La Robla contará con vías de ancho mixto, y la variante quedaría concluida con sus dos túneles en ancho internacional a finales de ese ejercicio. Tras resolver parte de los problemas técnicos y administrativos que lastraban todo el esquema «esta fecha, finales de 2020, es el objetivo para intentar acabar con todo el trámite necesario para la ejecución de la conexión con Asturias», indicó.

Con el corredor ferroviario de alta velocidad culminado hasta Lena «comenzaría la circulación de los trenes de pruebas, trámite que lleva unos meses». El requisito sitúa para 2021 la llegada del AVE a Lena y una reducción del viaje a la meseta de entre una hora y cuarto y una hora y media. La promesa deja para la próxima legislatura un objetivo que la región ambiciona desde que comenzaran las obras de la variante, hace trece años. Por ello resulta útil el ejercicio realizado ayer, poniendo fecha a cada tarea pendiente, lo que facilita su control.

El calendario del ministro tiene etapas inminentes. «En este mes de junio visitaremos Gijón para presentar de forma definitiva el plan de vías». Luego, «a finales de julio», cogerán ritmo las obras del fondo de saco, contratadas hace más de un año pero con avances mínimos. Ayer, en una visita a León, De la Serna preguntó a los técnicos de Adif Alta Velocidad por las razones. «Tuvimos que dar nuevas soluciones a los servicios afectados, problemas de aguas, hubo que cambiar la losa y poner más protección a la vieja marquesina», aclaró Fernando Fernández, gerente de construcción en la zona Norte.

El mes que viene comenzará la colocación de las dos pantallas con las que se recupera un trazado ferroviario semisoterrado y pasante. «Eso nos marca finales de 2018 como escenario más probable de finalización de unas obras» que procuran «una reducción de tiempos de viaje cercano a los veinticinco minutos» para el tren asturiano, recordó De la Serna.

Antes, a inicios de 2018 entrará en servicio el ERTMS entre Valladolid y León. Este es el sistema de control de tráfico de la alta velocidad y su activación permitirá al tren dar un nuevo bocado al reloj, de unos diez minutos «siendo prudentes».

La madre de todas las batallas está en León-La Robla y la variante de Pajares, de las que depende recortar otros cuarenta y cinco minutos de viaje. La redacción del proyecto que permita tender un tercer carril en León-La Robla ha comenzado. Ese tercer hilo provocará que la vía tenga ancho mixto, y puedan circular por ella los trenes de ancho ibérico (mercancías) como los de internacional (el AVE). «Se prevé la finalización del proyecto para este mismo año 2017, a partir de ahí podemos licitar a comienzos de 2018 y esperamos que a finales de 2019 o a lo sumo comienzos de 2020 podamos tener acabada esta primera parte de la llegada del tren de alta velocidad a Asturias», indicó De la Serna.

Redacciones en curso

Para la variante también se redactan ya los proyectos de las vías de ancho internacional y se procederá a la «rescisión» del contrato que tenía Dragados para poner la vía de la vertiente asturiana. La idea es licitar el año que viene los nuevos encargos. Así «a mediados de 2020 habremos acabado la colocación de las vías; quedaría la señalización y la electrificación que calculamos pueda concluir a finales de 2020». Sobre el cambiador de ancho en Lena, el ministro reconoció que sus técnicos estudian si se situará «exactamente» en la estación o por falta de espacio hay que desplazarlo.

Sobre el tramo entre Lena, Oviedo, Gijón y Avilés, el ministro dio carpetazo a los planteamientos de sus predecesores. Magdalena Álvarez, José Blanco y Ana Pastor maduraron variantes bajo Morcín y en Villabona, con costes de 1.400 a 1.600 millones. En su lugar, De la Serna plantea «en principio actuaciones de adecuaciones de vías y reducción de limitaciones de velocidad».

Es una solución «similar a la que se puede encontrar en Cantabria, de mantenimiento de las vías, dado que además las reducciones de tiempo que se pueden conseguir con otro tipo de actuaciones no justifican lo que es una ejecución de una inversión que es elevadísima», explicó.

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