«Somos 20.704 personas para cubrir 232 plazas: esta oposición llega tarde»

El recinto ferial Luis Adaro, sede del examen, ya está preparado para acoger a los aspirantes a auxiliar administrativo. / ARNALDO GARCÍA
El recinto ferial Luis Adaro, sede del examen, ya está preparado para acoger a los aspirantes a auxiliar administrativo. / ARNALDO GARCÍA

«Volver a la lista sería un gran trastorno», afirman los inscritos en el examen, que se celebra mañana, para ser auxiliares administrativos del Sespa

EUGENIA GARCÍA GIJÓN.

Después de diecisiete años sin tener la oportunidad, miles de aspirantes ponen sus esperanzas en este domingo. Confían en lograr una de las 232 plazas fijas de auxiliar administrativo del Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa) que están en juego. Pero saben que no es fácil: «Somos 20.704 personas. Está claro que esta oposición llega tarde», critican.

Es una de las pruebas más multitudinarias de la oferta de empleo público y ha obligado al Sespa a movilizar un importante dispositivo, aunque de menor calibre que el de hace un mes, cuando se celebró la oposición de celadores a la que se apuntaron 26.023 personas. Acudieron entonces un 58,7% de quienes se encontraban en lista, pero los preparativos se hicieron -y se harán mañana- como si fueran a venir todos los inscritos.

En esta ocasión no será necesario distribuir a los aspirantes en cuatro sedes y se empleará una única ubicación, el recinto ferial Luis Adaro. Eso sí, se mantendrán los dos turnos.

Los aspirantes que además son interinos de larga duración confían en que las preguntas sean lo suficientemente asequibles como para darles una oportunidad de consolidar un empleo en el que, en muchos ocasiones, llevan más de quince años.

Es el caso de Begoña Río Fano, gijonesa de 53 años, interina desde 2014 y que llevaba desde 2001 como eventual «sin fecha de fin». «Si no apruebo el examen, que por circunstancias personales no pude preparar bien, cesaré», lamenta. Cuando se hizo la última oposición, en 2002, «saqué un 95 pero no tenía los puntos de experiencia suficientes» como para consolidar su empleo. Ahora que los tiene le faltó tiempo para prepararse. «Esta convocatoria nos llega a muchos totalmente a destiempo», protesta.

«Sin regalos»

«Yo no quiero que me regalen un puesto, pero habría que haber valorado a quienes estamos dentro desde hace años», opina Mónica Guerrero, originaria de Cangas del Narcea y residente en Oviedo, donde trabaja en el Hospital Central de Asturias desde 2005. «Mientras en otras comunidades autónomas salían convocatorias cada cierto tiempo, aquí nada», critica. Y asegura que «somos de las regiones con mayor tasa de interinidad». Actualmente ronda el 20%.

Dentro de ese porcentaje está también, por el momento, el avilesino Alejandro Jiménez. «Me coge mayor, pero intentaré sacarla», indica. En su caso, se presentó también a la prueba de celador, «más que nada para saber cómo preguntan». Y lo vio «difícil», no tanto aprobar sino sacar nota. «Si no consigo plaza me toca volver a empezar. Sería un trastorno increíble».

Tampoco lo ve fácil Ana Isabel Álvarez, de Avilés. En los catorce años que lleva en el Sespa, recuerda, «se habló más de una vez de que se iban a convocar plazas, pero parecía que nunca llegaba». La espera se hizo «eterna» y las oportunidades, escasas. Nulgara Longo, eventual, sabe que no tiene los suficientes puntos para sacar plaza pero confía en hacer un buen examen. «Espero que las siguientes oposiciones no sean dentro de diecisiete años».