Abre en Asturias una oficina para acabar con la desigualdad de género en la Policía

Fermín Treceño. / E. C.
Fermín Treceño. / E. C.

El inspector jefe Fermín Treceño, que liderará la delegación, se marca como objetivo evitar que «las mujeres sacrifiquen su carrera policial»

S. G. ANTÓN / D. LUMBRERAS OVIEDO.

Fermín Treceño Carbajal regresa a Asturias como inspector jefe y, también, como el delegado de la Oficina Nacional para la Igualdad de Género en la Jefatura Superior de Policía de Asturias. Una delegación que se pone ahora en marcha después de que la nacional se creara el pasado mes de febrero. Este zaragozano de 1976, que accedió al Cuerpo en 1999, ya estuvo en el Principado. Después de pasar por la Academia de Ávila tuvo un primer destino en Valencia, donde estuvo dos años en labores de seguridad ciudadana. Después, pasó cinco años más en Madrid, en el servicio operativo, antes de incorporarse a un nuevo destino en Oviedo, como jefe del grupo de delitos tecnológicos. En 2014 ascendió a inspector jefe y recaló en Miranda de Ebro, Burgos, donde asumió la jefatura de la comisaría al año siguiente.

Ahora, en esta nueva etapa, Treceño, que cuenta con un máster sobre violencia de género y maltrato, explicó ayer en su presentación pública, en el cuartel ovetense de Buenavista, que entre los cometidos de su nueva responsabilidad se encuentran la realización de propuestas para la adopción de medidas de conciliación en la vida personal y laboral de las mujeres policía, además de que la oficina que encabezará asumirá las competencias ante posibles denuncias de acoso sexual y laboral que puedan producirse dentro de la Policía Nacional. Se trata de «casos problemáticos» por la caducidad de las órdenes de protección a favor de las agentes, que a veces son ellas mismas las que piden el traslado. «De momento carecemos de datos» a este respecto, indica.

Redactar estudios sobre cuál puede ser la causa del escaso número de mujeres policía que hay a día de hoy en puestos de ascenso y proponer las actuaciones precisas para revertir esta situación son otras de sus funciones: «Cuanto más alto es el escalafón, indicó, menos mujeres hay. Solo un 3% de los comisarios en España son mujeres, y no hay nada más que siete comisarias principales y algunas generales. Además, Asturias carece de comisarias y solo hay algunas inspectoras jefas. En la Policía, indicó Treceño, el porcentaje de mujeres es del 14% de media -nivel en el que se encuentra Asturias-, una cifra que «en comparación a otras Administraciones es muy baja». «Hay que descubrir por qué para que las mujeres opten a los ascensos», resume.

«Plantearemos las propuestas que veamos convenientes para la conciliación de la vida personal y laboral de las mujeres policías, porque hemos detectado que son ellas quienes más están sacrificando la carrera profesional y si piden licencia para atender a sus responsabilidades familiares puede suponer un parón en su carrera, por lo que la tendencia será caminar hacia la corresponsabilidad», dijo.

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