El adiós a Elsa Lorences sume en el llanto al pueblo tinetense de El Pedregal

El féretro, a su llegada a la iglesia parroquial de El Pedregal./B. G. H.
El féretro, a su llegada a la iglesia parroquial de El Pedregal. / B. G. H.

La familia de la joven fallecida en un accidente en Cangas del Narcea estuvo arropada por cientos de personas

BELÉN G. HIDALGO

La muerte de Elsa Lorences, la tercera fallecida en el trágico accidente de tráfico en la AS-15 el pasado 15 de julio en San Pedro de Corias, Cangas del Narcea, añadió aún más dolor a un concejo, el de Tineo, que aún lloraba la muerte de su vecino Sergio Menéndez y de la gijonesa Tania Fernández, las otras dos víctimas. Este jueves, a las 12.30 horas, Tineo despedía a Elsa Lorences, de 18 años, en su pueblo natal, El Pedregal. La familia estuvo arropada por cientos de vecinos, amigos y allegados que continúan sin dar crédito a lo sucedido.

Las inmediaciones de la iglesia parroquial de San Justo y San Pastor comenzaron a llenarse de personas que, bajo la lluvia, aguardaban la llegada del féretro a las puertas del templo una hora antes del funeral. Consternados, les costaba asimilar la muerte de una persona tan joven. El cortejo fúnebre se acercó al templo envuelto en un profundo silencio y precedido de decenas de motivos florales. Todos respetaron la petición de la familia de no recibir el pésame.

Allan Eduardo Cerdas, el sacerdote que ofició el funeral, quiso brindar a la familia de Elsa Lorences «una luz de esperanza en medio de tanto sufrimiento» y apuntó ante una iglesia llena que «con la muerte empieza una vida nueva». Un llanto desconsolado se apoderó de familiares y amigos de la joven cuando el coche fúnebre abandonó el templo con sus restos para ser incinerados en la intimidad familiar.

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