Adrián Barbón: «Soy el hijo de un minero y de una dependienta de tienda»

Visita al aula de tercero de Primaria, donde los alumnos intercambian impresiones sobre el inicio de curso./
Visita al aula de tercero de Primaria, donde los alumnos intercambian impresiones sobre el inicio de curso.

El presidente del Principado reivindica la educación pública como ascensor social

EVA FANJULVILLAYÓN.

Un aula del futuro que permite aprender matemáticas jugando con una mesa interactiva o resolver jugando problemas de matemáticas. Un equipo para hacer montajes visuales para practicar inglés o repasar la tabla de multiplicar pisando una alfombra interactiva. Estos son algunos de los elementos que caracterizan al Colegio Rural Agrupado (CRA) de Villayón y no en vano su sorprendente actividad tecnológica le valió el reconocimiento de un proyecto de la marca Samsumg. El centro arranca el curso «con satisfacción» por acoger la apertura oficial y «con ilusión, apostando siempre por la innovación, las matemáticas y la lengua», aseguró su director, Santiago Sepúlveda. Como otros muchos colegios rurales de Asturias, el de Villayón vive bajo la amenaza de la falta de niños. Cuenta este curso con 49 alumnos, tres menos que el año anterior. De ellos, 7 en Infantil, 34 en Primaria y 8 en ESO. Pero la escuela destaca por ser el único colegio rural del Principado que imparte el primer ciclo de la ESO.

El acto oficial de ayer transformó el pequeño CRA en un bullicioso ir y venir de representantes institucionales y medios de comunicación que recorrían sus dependencias. Más allá del habitual protocolo, el acto ofreció momentos de cercanía entre alumnos y autoridades. Algunos descubrieron a un presidente Barbón de «carne y hueso», aseguraba Carolina García, de cuarto de Primaria. «Es más joven y guapo que en la tele», aseguraba la niña.

Un ambiente distendido en el que Adrián Barbón se mostró agradecido a la comunidad educativa y se mostró especialmente cercano. «Permítanme que me reivindique como lo que soy, el hijo de un minero y de un dependienta de tienda. Gracias a la educación pública pude licenciarme en la Universidad de Oviedo y pude desarrollar mi vida», comentó el jefe del Ejecutivo asturiano.

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