La DGT intensificará la vigilancia sobre las motos por su alta siniestralidad

La DGT intensificará la vigilancia sobre las motos por su alta siniestralidad
Reunión de la Comisión de Tráfico y Seguridad Vial. / MARIO ROJAS

Entre los 27 fallecidos en vías interurbanas en Asturias en 2017 había diez motoristas, dos más que el año anterior

Marco Menéndez
MARCO MENÉNDEZGijón

El alto número de motoristas fallecidos en las carreteras asturianas el año pasado ha alertado a los responsables de la Dirección General de Tráfico (DGT). Su jefa provincial, Raquel Casado, presentó ayer en la Comisión de Tráfico y Seguridad Vial del Principado, presidida por el delegado del Gobierno, Mariano Marín, el balance provisional de siniestralidad de 2017, en el constan cuatro motoristas que perdieron la vida en lo que va de año, el último hace una semana. Casado explicó que «en los últimos años se viene registrando un aumento de los fallecidos en motocicleta. El año pasado fueron diez, frente a los ocho del anterior. Por eso este año realizaremos, en colaboración con las asociaciones de moteros, una campaña con medidas de formación en institutos y universidades, que es cuando los jóvenes comienzan a coger la moto». Se trata de jornadas específicas sobre circulación segura en motocicleta impartidas bajo el Sello Asturiano de Movilidad Segura. También se trabajará con los ayuntamientos y las empresas cuyos trabajadores realicen desplazamientos laborales en moto.

Esa campaña se realizará en paralelo a los controles que comenzaron este mes y que previsiblemente se prolongarán hasta noviembre, con acciones puntuales, en lugares y momentos en los que se prevea una elevada circulación de motocicletas y que estén identificados como potencialmente peligrosos. El año pasado se controlaron más de 4.600 vehículos y se registraron 276 infracciones.

La mitad, salidas de la vía

Raquel Casado informó de que en las vías interurbanas asturianas fallecieron el año pasado 27 personas, una más que en 2016, y que todos los accidentes mortales ocurrieron en carreteras convencionales. De cualquier modo, apuntó que «partíamos en 2008 con 45 fallecidos en la red de carreteras asturianas y el año pasado fueron 27, lo que supone casi un 40% de descenso en la accidentalidad». Se registraron en total 1.032 accidentes con víctimas.

El 45% de los siniestros mortales se debieron a una salida de vía, seguidos de la colisión frontal, con el 15%. Son el «tipo de accidentes propio de las vías secundarias», explicó Casado, quien añadió que en esas carreteras «hay que tener especial atención» al volante. Entre los datos dados a conocer ayer también se detalla que 23 de los fallecidos eran conductores y dos peatones.

El rango de edad que soportó un mayor número de fallecidos es el que va de 35 a 44 años, con ocho víctimas. En vías urbanas fueron ocho las personas que perdieron la vida -el doble que en 2016-, siete de ellas peatones y solo un conductor de un turismo.