«Tenemos miedo a encontrárnoslo»

El acusado de llamar 2.500 veces al 112 reconoce los hechos y acepta una multa de 2.800 euros
Algunas de las ya exalumnas de Psicología que denunciaron las vejaciones del profesor. / HUGO ÁLVAREZ

Alumnas que sufrieron los comentarios sexistas del profesor de Psicología expedientado temen represalias | «Teníamos 19 años y él representaba una figura de poder. Ahora veo más claros los límites que alguien no puede sobrepasar conmigo»

LAURA MAYORDOMO OVIEDO.

Hace ya un año que concluyeron los estudios de Psicología, más de tres que consiguieron aprobar la asignatura del profesor al que el rectorado ha apartado ahora seis meses (hasta el próximo 28 de febrero) de la docencia por una falta grave, al considerar probados los comentarios sexistas y vejatorios que dirigía a sus alumnas. Sin embargo, aseguran vivir con miedo. «A encontrárnoslo de nuevo en algún momento, en algún tribunal de evaluación, en el trabajo... Porque sabe quiénes somos». Y temen represalias por haber alzado la voz, porque después de haber hecho llegar sus quejas al decanato de la facultad en dos ocasiones, «sin haber obtenido respuesta», el pasado curso las elevaron a la comisión de igualdad, a la defensora universitaria, a la vicerrectora de Estudiantes y al rector. Y, entonces sí, «se lo tomaron en serio».

Es la primera vez que la Universidad de Oviedo expedienta a un profesor por comportamiento inapropiado con sus alumnos. En este caso, con sus alumnas. Algo que hacían, cuentan, tanto en el aula, ante el resto de compañeros, como en su despacho. Por el que todas tenían que pasar, bien por los trabajos que les encargaba, para aclarar dudas -«porque en lo académico, sus clases son un caos»- o revisar exámenes. «Aunque le mandaras un correo electrónico, te remitía a su despacho. Y ahí, aprovechaba».

Aseguran sus exalumnas, las mismas que testificaron durante la investigación abierta por la Universidad, que en aquel despacho tuvieron que escuchar comentarios totalmente fuera de lugar y «en un tono que te intimidaba». Comentarios del tipo: «Si vuelves a repetir, te violo». «Para venir a una revisión tenéis que venir maquilladas y con escote. Si fuera necesario os tendríais que sacar una teta, así os pondría la nota que quisierais». «Eres muy guapa, ¿tienes novio?». Hay que tener en cuenta que la suya es una asignatura, obligatoria, que se cursa, en la mayoría de los casos, con 19 años. «Ahora tengo más claros los límites que alguien puede sobrepasar o no conmigo, pero entonces... Hay que tener en cuenta que él es un profesor universitario, representa una figura de poder», cuenta una de sus exalumnas que, como el resto de las que han accedido a hablar con EL COMERCIO, prefiere no desvelar su identidad.

Algunas llegaban al segundo curso de Psicología preavisadas de que «había un profesor que era muy baboso». Otras lo descubrieron a las pocas semanas de clase. «Pero hay alumnas que siguen sin creernos porque ellas no tuvieron ningún problema con ese profesor», lamentan. Como también lamentan que, pese a haber sido expedientado, el rector optara por imponerle la sanción más baja prevista: seis meses, «cuando podía haber sido de hasta tres años». Consideran que, en casos como éste, «la Universidad tiene que ser ejemplarizante, en lo académico y en lo moral».

Concentración, mañana

Pese a todo, les cabe la satisfacción de haber creado «un precedente» en la institución académica asturiana. Porque, gracias a su denuncia, se ha sancionado «una infracción grave y continuada de falta de consideración» de un profesor hacia sus alumnos. En este caso, era una situación que se venía produciendo desde hacía años, «pero creemos que no se denunció antes por el simple hecho de que la gente ni siquiera sabe qué pasos tenía que seguir, a quién podía recurrir». Ellas animan a sacar a la luz otras posibles situaciones similares, convencidas de que «éste no es un caso aislado. Nos consta que hay más».

De momento, mañana visibilizarán su defensa de una Universidad libre de machismo y de que las aulas «sean espacios seguros para las mujeres» en una concentración que está convocada para las 18.30 en la plaza Feijoo, frente a la Facultad de Psicología y Logopedia. Quieren que no se repita lo que ha venido ocurriendo allí: «Todo el mundo sabía lo que pasaba, pero miraban para otro lado».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos