El arreglo de la salida 17 de la autovía minera se alarga hasta inicios de 2026
El estribo de un viaducto sobre el río Nora tuvo un problema de drenaje y humedad que desconchó seis 'escamas' de hormigón. La operación para sanear la zona exige mantener el cierre por seguridad de operarios y coches
La autovía minera (AS-I) es utilizada cada día por entre 20.000 y 25.000 vehículos que desde finales de julio encuentran una ... complicación. En la calzada hacia Gijón, la salida 17 en sentido Santander, Oviedo y El Berrón está cerrada, lo que obliga a dar un pequeño rodeo de entre tres y cuatro kilómetros según el destino elegido. La incidencia seguirá hasta el primer trimestre de 2026 para garantizar la seguridad, tanto de la propia infraestructura, como de los usuarios y los operarios que están resolviendo el problema detectado.
Todo comenzó con una llamada el 27 de julio. La Consejería de Movilidad tuvo constancia ese día de que el viaducto sobre el río Nora presentaba deficiencias. Bajo el tablero hay un muro lateral de diez metros, del que se habían desgajado seis 'escamas' de hormigón, de dos metros de lado por dos de alto. Su revisión constató que la pieza metálica se había oxidado.
El muro mostraba un ligero abombamiento, la vegetación era abundante y algunas yerbas enraizaban entre las escamas que resisten. Una tubería de drenaje de polietileno no estaba ya protegida por el relleno y había insuficiencia de drenaje. En síntesis, el agua se había colado por donde no debía, lavando el material y provocando un progresivo deterioro de la estructura.
Tocaba actuar y la consejería lo hizo de inmediato. Primero, cerrando al tráfico la zona. Segundo, tramitando un contrato de emergencia para el que se pidió presupuesto a tres empresas. El encargo se lo llevó Construcciones JCN, por 450.853 euros.
¿Cómo arreglar el problema? La primera actuación consistió en limpiar, desbrozar y talar todo el perímetro del estribo, para a continuación extender una capa de zahorra que facilite el acceso de la maquinaria.
Adecuado el acceso, el grueso del trabajo consiste en colocar 345 bulones autoperforantes de cinco milímetros y 52 más de nueve. Se están colocando dos bulones por cada placa de hormigón, salvo en las partes más deterioradas, donde se ejecutan cuatro. Una vez anclado el bulón, se colocan perfiles verticales, la placa y la tuerca, y se da luego tensión al anclaje.
El tratamiento se extiende a todo el estribo del viaducto. El hueco en el lateral se rellenará con una inyección de hormigón fluido, y se repondrá en el muro las escamas desprendidas. En la calzada se restituirá el drenaje y repondrá la cuneta.
Toda una intervención de cirugía para poner al día, con trabajo técnico y esfuerzo presupuestario, un viaducto esencial de la AS-I. Según recordó el consejero Alejandro Calvo el martes, en los últimos años la inversión en carreteras se está dedicando más a estos trabajos de mantenimiento que a construir nuevos tramos.
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