Las asturianas lideran en formación y esperanza de vida, pero están a la cola en sueldo y salud

Las asturianas lideran en formación y esperanza de vida, pero están a la cola en sueldo y salud

«La igualdad real no existe», sentencia el Instituto Asturiano de la Mujer en su informe 'Situación Mujeres y Hombres 2019'

CHELO TUYA GIJÓN.

En Asturias viven más mujeres que hombres. Un 52,3% de la población del Principado es mujer. La esperanza de vida de las asturianas es mayor que la de los asturianos: 85,5 años para ellas, frente a los 79,4 que, de media, viven ellos. En la Universidad de Oviedo hay más alumnas que alumnos. Un 54% de las matrículas tienen nombre de mujer. El 56,8% de los hogares unipersonales los lidera una mujer y ellas están a la cabeza de hogares en los que vive una persona adulta con menores a su cargo: en Asturias hay un 87,9% de hogares monomarentales.

Sin embargo, las asturianas tienen peor salud que los asturianos. La expectativa de años que vivirán enfermas es de 24,8 años frente a los 17 que lo harán ellos. Ellas duplican la tasa de suicidios, un 61% frente al 36,4% de asturianos que ponen fin a su vida. Lideran también en problemas crónicos de salud, con un 44,2% de casos. Las asturianas tienen, además, peor empleo. La tasa de contratos parciales es del 24,2% frente al 6,3% de ellos. Y cobran menos.

La diferencia de salarios entre hombres y mujeres en Asturias llega a tal punto que es la mayor del país: 17 euros perciben de media diaria a la hora ellos frente a los 13 que cobran ellas. La brecha sigue en la jubilación: el 66% de las pensiones laborales (mejor remuneradas) las cobran los hombres, mientras que el 64,7% de las pensiones no contributivas, (398 euros) las perciben las mujeres. El 60% de las nóminas de salario social en Asturias, la prestación que llega a quien nada tiene, las cobran mujeres.

«La igualdad real no existe, aunque haya formaciones políticas que digan que sí porque así lo refleja la Constitución». La frase es de Almudena Cueto. La directora del Instituto Asturiano de la Mujer cree que el informe 'Situación Mujeres y Hombres en Asturias 2019', elaborado por María José Álvarez para el Observatorio de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres, demuestra que «es fundamental seguir diseñando políticas públicas para lograr la igualdad efectiva».

Objetivo que, en Asturias, está lejos de lograrse. La radiografía, «que hacemos cada año, para conocer por dónde debemos trabajar», precisa Cueto, señala lugares comunes entre hombres y mujeres: cae de nuevo la natalidad, la de Asturias es la más baja del país, con solo 28,9 nacidos por cada mil mujeres en edad reproductiva; aumenta el envejecimiento, con 230 personas de más de 65 años por cada 100 de menos de 15, y se reduce la tasa de población desempleada.

445 días para cobrar 365

Sin embargo, a partir de ahí, las diferencias se disparan. Por seguir con el ejemplo de la reducción del desempleo, «fue mucho mayor entre los hombres: de toda la población que salió de la situación de desempleo, casi seis de cada diez fueron hombres», señala el informe del Observatorio de Igualdad de Oportunidades.

Es el empleo, el tipo de empleo, en realidad, la clave sobre la que giran todas las diferencias: las asturianas tienen peores contratos y peores sueldos. No por reiterativo en los últimos años deja de ser llamativo, y preocupante, que Asturias «tenga una brecha salarial del 22%, la mayor de todo el país». Las cifras lo dejan claro. «Para ganar lo mismo que un hombre asturiano, de promedio, las asturianas deben trabajar un año entero y ochenta días más del siguiente».

La diferencias llegan a 13 euros al día de salario medio para las asturianas frente a los 17 euros diarios que cobran ellos. Incluso se dan casos de sectores «feminizados» como es «el de servicios», donde trabaja el 90% de las asturianas, «ellas ganan, de media, 3,2 euros menos que sus compañeros, por realizar el mismo trabajo».

De poco les sirve a las asturianas ser líderes en titulación universitaria. El 54% del alumnado universitario es una mujer. Los hombres son mayoritarios, sin embargo, en la Formación Profesional, con un 55% de matrículas. El título universitario, al final, no implica un salario mayor. Porque los estudios también están feminizados. Son mayoría aplastante las asturianas, 74,3%, en titulaciones relacionadas con las Ciencias de la Salud. Los asturianos hacen lo propio en las ingenierías. un 73,3%.

Dice el informe que «en todas las categorías, el salario por hora de los hombres es más alto en Asturias que el correspondiente para España. Al contrario, los salarios de las asturianas están por debajo de la media nacional en todas las ocupaciones». En todas.

Los motivos para tales diferencias son variadas. Menor salario para las profesiones feminizadas y peor tipo de contrato para ellas. El 24,2% de los contratos a tiempo parcial lo firma una mujer. Entre los hombres, solo un 6,3% tiene un contrato así.

Una situación que, según explica el documento, viene de la mano de la dificultad para conciliar la vida familiar con la laboral. En la última década, 2.700 asturianas abandonaron su empleo para hacerse cargo de sus hijos o de personas con dependencia. «No hay datos de hombres que hayan hecho lo mismo».

Labores del hogar

Así, la radiografía de género demuestra que «la jubilación es la principal causa de inactividad de los hombres, con un 66%, mientras que la de las mujeres está provocada por la categoría 'labores del hogar', que llega al 33,4% frente al 2,7% de los hombres». Una categoría, 'labores del hogar', tras la que se oculta que el 33,4% de las mujeres dejan de trabajar «para dedicarse a cuidados familiares», frente a un 2,7% de hombres. O que el 41,6% de las asturianas cuidan de una persona con dependencia, frente al 21% de los asturianos. O que el 58% de las asturianas confiesa que se dedican en solitario a las tareas del hogar. Solo uno de cada cuatro asturianos dice ocuparse, en solitario, a cuidar de casa o de hijos.

El suma y sigue tiene su reflejo en la Ley de la Dependencia. La prestación que debía ser «excepcional', según el texto legal, es la del cuidador familiar. Es decir, la de la persona no profesional que cobra un mínimo salario por cuidar en casa de un pariente con dependencia.

En Asturias, esa prestación es la mayoría: más de 8.000 personas la han elegido, lo que se traduce en más de 8.000 cuidadoras no profesionales que cobran un salario que oscila entre los 50 y los 300 euros y que entre 2012 y el pasado mes de abril no tuvieron cotización en la Seguridad Social tras suprimirla el Ejecutivo de Mariano Rajoy hace seis años.

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Un 40,9% menos de pensión

Una relación, la de peor calidad del empleo e inferior salario que se traduce en una peor pensión de jubilación. Casi siete de cada diez asturianos se jubilan tras una vida laboral plena que les reporta pensiones mileuristas. Las asturianas que cobran una pensión por jubilación no llegan a dos de cada diez. El resto de mujeres mayores de 65 años vive de una pensión no contributiva, la que tiene un máximo de 380 euros al mes, con incrementos de hasta 500 si, además, esa mujer mayor tiene alguna persona a su cargo. De ahí su peor calidad de salud, con un mayor consumo de antidepresivos, «un 1,77% más», con un «20% de mayores de 15 años que los consumen».

El informe del Observatorio de la Igualdad de Oportunidades lo certifica: «La brecha salarial de las pensiones es del 40,9%». A favor de los hombres. Almudena Cueto lo tiene claro: «En la próxima legislatura se sigue teniendo que poner el foco en las políticas públicas encaminadas a evitar la desigualdad. Tenemos que seguir. La igualdad no existe». Porque la desigualdad hace brecha en Asturias.