El asturiano que enseñó el culo a Arrimadas en el Orgullo: «Mejor mostrar el culo que pactar con los homófobos de Vox»

Sergio Álvaréz, mostrando sus posaderas ante Inés Arrimadas. /
Sergio Álvaréz, mostrando sus posaderas ante Inés Arrimadas.

Militante socialista de Sariego, el manifestante defiende en redes sociales que fue un acto de protesta: «Era un calvo, la historia de hacer de vientre es para alimentar el relato»

ELCOMERCIO.ES

Ciudadanos daba un paso más este miércoles en la denuncia pública de lo que ha definido como un 'linchamiento' durante el desfile del Orgullo LGTBI del pasado sábado en Madrid y ha registrado ante la Fiscalía su denuncia. La formación naranja alega que algunos de los manifestantes les increparon, escupieron, insultaron y vejaron por su presencia en el acto.

Las agresiones, que la diputada Inés Arrimadas enumeraba esta misma mañana ante la Fiscalía, procedían de aquellos que afeaban su presencia en el desfile después de haber pactado con la formación de extrema derecha Vox y entre las cuales había una 'firma' asturiana, concretamente, unas posaderas. Son las del militante socialista de Sariego Sergio Álvarez cuyo arrebato fue captado por una oportuna cámara convirtiéndose en una de las imágenes de la polémica. Sucedió delante la propia Arrimadas. En un momento del desfile, se bajó los pantalones y enseñó el culo a los miembros de Ciudadanos pese a que algunos de los presentes intentaron evitar la situación. Hoy, Álvarez sigue defendido el gesto como un acto de protesta frente a otras interpretaciones más escatológicas que se han apuntado. «Era un calvo, la historia de hacer de vientre es para alimentar el relato», asegura en Twitter.

Informe policial

La provocación de Sergio Álvarez es una más de todas las que se integra dentro del informe de la Jefatura Superior de la Policía de Madrid y que validaría el relato de los incidentes. Según estas fuentes, este «informe ampliado incluye bastante información, sin modificar en lo sustancial» lo expuesto en otro documento, con fecha de 8 de julio, que fue publicado de forma íntegra este martes en la versión digital del diario 'El País'.

Este primer informe, que acusa a Ciudadanos de «maniobrar para catalizar la acción mediática y publicitaria» de la manifestación estatal del Orgullo del día 6, ha sido criticado por este partido político y algunos sindicatos policiales por su tono valorativo, poniendo en duda su autenticidad por la falta de firma y sello oficial o por los errores en los logotipos del Ministerio del Interior y de la Policía. En declaraciones a los medios frente a la Fiscalía General del Estado, Inés Arrimadas ha señalado que el documento no está firmado porque parece que «nadie se atreve a firmarlo». «Yo creo que es un informe Marlaska», ha dicho en referencia al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a quien pide que dimita. Las fuentes policiales consultadas subrayan que el informe ampliado ya está redactado y que, en cualquier caso, ambos documentos están escritos por policías de la Jefatura Superior de Madrid, «de acuerdo a criterios profesionales». «No se puede poner en duda la autenticidad», insisten estas fuentes oficiales.

El primer informe de la Jefatura Superior de la Policía de Madrid sobre los incidentes del sábado cuestiona la actuación de Ciudadanos en la manifestación al concluir que «maniobró para catalizar la acción mediática y publicitaria». También sostiene que «no hay constancia de que se produjeran agresiones físicas» y acusa a los representantes del partido de «no seguir en ningún momento las instrucciones policiales». El pasado lunes, la vicealcaldesa de Madrid y dirigente de Ciudadanos, Begoña Villacís, acusó a la Policía Nacional de «tardar mucho en llegar» y actuar «de forma muy ineficiente cuando podía haber pasado cualquier cosa» durante la manifestación del Orgullo.

Ese mismo día, fuentes policiales apuntaron que la Policía Nacional desplegó 20 agentes de paisano en la comitiva de Ciudadanos durante la manifestación estatal del Orgullo para garantizar su seguridad y que se planteó en tres ocasiones su evacuación ante los ataques e insultos que estaban sufriendo. «El dispositivo fue totalmente adecuado a las circunstancias y la Policía Nacional estuvo garantizando su seguridad en todo momento y sin retraso. Además, había furgonetas de la Unidad de Intervención Policial por si los incidentes iban a mayores», explicaron estas fuentes el pasado lunes.

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