Asturias aspira a tener uno de los siete centros de referencia en inmunoterapia

Trabajos en uno de los laboratorios del Instituto de investigación sanitaria. / ÁLEX PIÑA
Trabajos en uno de los laboratorios del Instituto de investigación sanitaria. / ÁLEX PIÑA

Permitirá ofrecer a los pacientes de cáncer «un nuevo tratamiento» a partir de la modificación de sus propias células inmunes

LAURA MAYORDOMO

La ministra de Sanidad, la asturiana María Luisa Carcedo, lo anunció hace unos días en unas jornadas sobre salud en Gijón. La inmunoterapia mediante CAR-T, estrategia terapéutica para el tratamiento del cáncer que consiste en modificar genéticamente las propias células inmunes de los pacientes para que sean capaces de encontrar y matar las células tumorales, se ofrecerá en siete puntos del país que se convertirán en centros de referencia. Y Asturias aspira a ser uno de ellos.

Conscientes de que habrá dura competencia, los responsables del Instituto de Investigación Sanitaria (Ispa) llevan meses trabajando para conseguir ser de los primeros en ofrecer esta terapia. En la planta baja del edificio que ocupa en La Cadellada, frente al nuevo Hospital Central, se ha reservado un espacio que, tras las pertinentes obras, se convertirá en una sala D de inmunoterapia, un espacio que «viene a ser una sala blanca portátil en la que se garantiza el máximo nivel de esterilidad», apunta el director de gestión del Ispa y director de la Finba, Enrique Caso. Allí se manipularán las células T obtenidas del paciente mediante una extracción de sangre. Con un robot llamado Prodigy, dichas células serán modificadas genéticamente para que recuperen la capacidad de reconocer el tumor y atacarlo. Tras ese proceso, las células «se crecen en grandes cantidades» y posteriormente son inyectadas al paciente para que cumplan su función: identificar y eliminar las células tumorales.

La inversión prevista para llevar a cabo este proyecto supondrá el desembolso de un mínimo de 370.000 euros. De esa cantidad, la mayor parte (unos 290.000 euros) se irá en la adquisición del Prodigy. Para acondicionar la futura sala D, obras que dependen de la empresa Gestión de infraestructuras sanitarias del Principado (Gispasa), se contemplan otros 80.000 euros.

Que Asturias cuente con esta terapia «supondrá situarse en la línea de salida a nivel nacional de una carrera que ya es imparable y cuya meta es dotar a los pacientes oncológicos que ya no tienen opciones terapéuticas de un nuevo tratamiento utilizando sus propias células inmunes», destaca Carlos López Larrea, jefe del servicio de Inmunología del HUCA. Además, «la creación de una unidad de inmunoterapia permitirá llevar a cabo otras terapias como la vacunación con células dendríticas o terapias antivirales, que están dando muy buenos resultados y que ya se realizan en otros centros punteros del país».

Lucha contra el tumor

El grupo de investigación de Inmunología traslacional del Ispa, que él dirige, lleva años estudiando «cómo se comporta nuestro sistema inmune en situaciones patológicas como un tumor o una infección». Eso les ha permitido conocer «cómo se puede manipular para que sea más efectivo en su lucha contra ese tumor o infección». Para llevar a cabo estos tratamientos es preciso contar un grupo muy heterogéneo: oncólogos, hematólogos, inmunólogos, intensivistas, farmacéuticos, nefrólogos... Hay una ventaja: «Asturias cuenta con los profesionales sanitarios adecuados», garantiza López Larrea.