¿Habéis visto pasar el meteorito?

Un vecino de León captó la imagen del meteorito, similar al que se vio en Asturias./Salvador Díez
Un vecino de León captó la imagen del meteorito, similar al que se vio en Asturias. / Salvador Díez

El observatorio astronómico de la Universidad de Santiago confirmó el avistamiento del objeto, que recorrió el noroeste peninsular

Miguel Rojo
MIGUEL ROJOGijón

Fueron muchos los que lo vieron, a eso de las nueve de la noche del martes, cruzando raudo el cielo por la zona central de Asturias, cada vez a menor altura, hasta que, finalmente, desapareció por el norte cayendo al mar. Ayer mismo lo confirmaban desde el Observatorio Astronómico Ramón María Aller de la Universidad de Santiago de Compostela (USC): «Un meteorito sobrevoló durante la noche del 12 febrero Galicia, Asturias, Cantabria y León», explicaba el director del centro, José Ángel Docobo. «Todo indica que se trató de un bólido, es decir, la entrada en nuestra atmósfera de un meteoroide o piedra cósmica», aseguraba el experto a través de un comunicado, en el que descartaba que fuera un cohete o satélite artificial. Y es que a los ojos de los observadores, esa enorme luz, dicen que con tonos azulados o verdosos, tal parecía un auténtico misil a punto de alcanzar su objetivo.

El objeto pasó por Santiago de Compostela alrededor de las 20.49 horas en dirección noreste, presentando una clara trayectoria descendente que, según las proyecciones del astrónomo, terminó en un punto situado en el Cantábrico, a 150 kilómetros de la costa asturiana. Los residentes en Asturias que lo vieron hablan de que todo sucedió poco antes de las nueve de la noche. «Iba conduciendo junto a la plaza de toros y no sabía lo que era, nunca había visto nada parecido», explica un gijonés que vio pasar la luz. «Parecía que estábamos en una película y daba la sensación de que iba a caer sobre la ciudad», comenta. En realidad, según los cálculos de Docobo en base a sus propias observaciones y a los testimonios de varias personas que pudieron grabar el objeto desde distintos puntos del norte peninsular, habría caído a unos 150 kilómetros al norte de la costa gijonesa.

Más información

También en el Observatorio Municipal Monte Deva de Gijón recibieron rápidamente el aviso. «Una persona lo vio caer hacia la zona del mar, y también nos avisaron unos conocidos del avistamiento en Lugo, sobre las nueve de la noche», confirmaba José Santiago Gándara, director del observatorio gijonés. Explica que este tipo bólidos son «como una estrella fugaz, pero mucho más brillantes». Y que, «aunque no se ven todos los días, tampoco es extraño verlos». No cree que se vean más que antes -se han contabilizado tres avistamientos en los últimos meses»-, sino que «ahora las noticias se propagan mucho más rápido a través de los teléfonos móviles. Yo no lo vi, pero pocos minutos después me llegaron dos mensajes contándomelo».

Explica Gándara que lo que entra en la atmósfera «son rocas minúsculas que están en el sistema solar, son rastros de asteroides y cometas. De los miles que hay, algunos de ellos se cruzan con la Tierra. Es cuando entran en la atmósfera y se ve ese brillo. Suelen ser de milímetros o de tan solo un centímetro como mucho, y cuando se ven es cuando están entre los 100 y los 50 kilómetros de altura, que es donde se funde todo lo que viene del espacio». Pero, ¿corrimos algún peligro? «Para que llegue al suelo tiene que pesar más de un kilo. En estos casos, a veces se oye un estallido cuando se fragmenta la roca y puede llegar al suelo en trozos. En otras ocasiones deja un rastro de humo que permanece durante varios minutos. Cuando es una roca lo que llega al suelo, es lo que llamamos meteoritos», explica. No suelen provocar daños, por estadística es complicado que le caiga a alguien encima -«nunca he oído que sucediese tal cosa»-, pero claro que podría suceder.

«La Tierra, en su órbita, va a 100.000 kilómetros por hora y la piedra también lleva su velocidad. La entrada es fortísima», explica el director del observatorio gijonés, quien echó la memoria atrás para acordarse de gigantescos meteoritos, de varios kilómetros, que acabaron cayendo en la Tierra a lo largo de la historia. «Acuérdese de lo que pasó con los dinosaurios».