Asturias, por debajo de la media española en adicción al uso de pantallas

El uso abusivo de dispositivos digitales traerá una «epidemia de miopía» entre los niños y serios problemas de salud en los adultos, según los expertos

Alfonso Torices
ALFONSO TORICESMadrid

Los asturianos se sitúan por debajo de la media en adicción al uso de las pantallas. Nueve horas diarias frente a las once del resto del país. Los españoles pasan 167 días, casi la mitad del año, con la vista pegada a la pantalla de un dispositivo digital. Son once horas diarias en las que el ciudadano medio apenas da descanso a sus ojos y en las que el 81% alterna el paso del 'smartphone' al ordenador, con el uso de la tablet, la televisión, los relojes conectados o el e-book.

El uso abusivo de los dispositivos tecnológicos con pantallas y durante periodos de tiempo excesivamente prolongados es lo que realizan los españoles durante 4.015 horas al año, según un estudio realizado por Multiópticas, que confirma, según los expertos, que este hábito se ha convertido en España un problema de salud.

La dependencia de las pantallas es total. Mirar el 'smarphone' es lo último que hacen siete de cada diez españoles antes de apagar la luz para dormir y lo primero que hacen nada más levantarse. El 46% asegura que no lo deja de mirar mientras come o cena con los amigos, el 12% consulta pantallas mientras conduce -pese a ser una infracción grave- y dos de cada tres encuestados confiesan que se lo llevan incluso al baño. Las autonomías con más adictos son Madrid y Andalucía, con once horas y diez y media, respectivamente, pegados a las pantallas cada día, y las de uso más bajo, Asturias (nueve horas) y Cantabria (ocho y media).

En la edad infantil y juvenil el problema no mejora. El estudio indica que los menores de 18 años pasan ante las pantallas una media de tres horas diarias. La cantidad llega a cuatro horas en uno de cada tres menores y se eleva progresivamente con la edad, hasta llegar a las cinco horas diarias de los que están entre 15 y 17 años. No obstante, si se tiene en cuenta que uno de cada tres niños empieza a utilizar dispositivos tecnológicos antes de los tres años y que la mitad hace un uso pleno a los cinco, no es de extrañar que los menores de cinco años pasen hasta una hora y media diaria pegados a pantallas, tiempo muy superior al aconsejado por la OMS.

Mal uso generalizado

El informe de Multiópticas no solo dibuja un manejo abusivo de pantallas sino también un mal uso generalizado. El 70% de los encuestados no hace descansos mientras usa los dispositivos, el 60% no fuerza el parpadeo, el 32% no comprueba si trabaja con la luz apropiada, y el 41% no mantiene ni la postura ni la distancia adecuada con el dispositivo.

El resultado de la suma de abuso y mala utilización es, según Manuel Díaz, catedrático de Oftalmología de la Universidad de Valencia, un abanico de serios problemas de salud tanto en niños como en adultos. En los niños, el experto vaticinó «una epidemia de miopía» porque el uso excesivo de pantallas digitales reduce drásticamente las horas diarias de exposición a luz natural del menor, lo que provoca «una progresión de la miopía, especialmente en los menores de 10 años». Indicó que, en una década, entre el 80% y el 90% de los niños desarrollará esta anomalía visual, cuando en la actualidad las deficiencias de visión alcanzaban al 50% de los españoles. «Los actuales niños de 5 o 6 años, todos van a ser miopes», resumió.

En los adultos, detalló Díaz, la principal patología, cada vez más extendida, es la astenopia acomodativa o fatiga visual, cuyos síntomas -escozor y enrojecimiento de ojos y dolores de cabeza- reconocen haber sufrido el 76% de los encuestados. El experto comentó que también vienen asociados a este abuso de las pantallas la sequedad ocular, la falta de concentración, el insomnio y las cefaleas permanentes.

Minimizar el daño

Multiópticas va a lanzar una campaña de concienciación -spots, carteles y una web específica- contra el uso abusivo e inadecuado de las pantallas, con el lema 'Screen Pollution' (Contaminación de la pantalla), que también llevará mediante talleres a los colegios. La campaña incluye una lista de consejos para minimizar el daño del uso de pantallas, entre los que recomienda limitar el tiempo con la programación de alarmas y quitar las notificaciones de la pantalla de inicio del móvil para evitar consultas sistemáticas. En cualquier caso, recomienda descansos cortos al menos cada 45 minutos, en los que se desvíe la mirada a un punto lejano, a poder ser con luz natural. También indica que son necesarios los parpadeos voluntarios frecuentes, utilizar lubricante ocular -como las lágrimas artificiales-, y añadir un filtro azul a las gafas graduadas.

En el caso de los menores, se recomienda predicar con el ejemplo y hacer un uso contenido de móvil, ordenadores o tablet ante los hijos; fijar al menos un día a la semana de actividades no tecnológicas y a poder ser al aire libre; e intentar que los niños y adolescentes hagan uso de las pantallas en horas sin sol, para incentivar que realicen otras actividades con luz natural.