Asturias exporta su pionera norma que regula el alojamiento colaborativo

Paula Álvarez presidió el seminario sobre alojamientos colaborativos celebrado en Oviedo. / ÁLEX PIÑA
Paula Álvarez presidió el seminario sobre alojamientos colaborativos celebrado en Oviedo. / ÁLEX PIÑA

Técnicos de toda España analizan una regulación que obliga a contratar plantilla si el 25% de los residentes se acogen a la Ley de Dependencia

CHELO TUYA OVIEDO.

«Estábamos en un limbo», reconoció la directora de Gestión de Prestaciones y Recursos, Paula Álvarez, «pero ya no». Porque Asturias ha puesto sobre la mesa la primera regulación del país para una fórmula de convivencia implantada en toda Europa y que busca hueco en España: los alojamientos colaborativos. Parejas jóvenes con hijos o mayores sin red familiar compartiendo un mismo espacio.

En Asturias, la propuesta de la cooperativa Axuntase es la única oficial sobre la mesa y la que ya tiene cifras cerradas: 36 familias esperan por otros tantos apartamentos que se construirán en una parcela de 11.000 metros cuadrados en Llanera. Invertirán en ellos tres millones, presupuesto de autogestión, y «los planes son estrenarlas en la primera de 2022».

Así lo confirmó Mari Asun Rodríguez, presidenta de la cooperativa asturiana que ayer participó en el seminario que sobre 'cohousing', denominación en inglés de los alojamientos colaborativos, se desarrolló en Oviedo. Técnicos de toda España acudieron a la región para conocer el texto aprobado en Asturias y que supone «la primera regulación. Estas iniciativas viene desde hace muchos años, pero siempre había un problema de encaje, sobre todo una vez que entra en vigor la Ley de la Dependencia, no había una catalogación clara», explicó la directora de Gestión de Prestaciones y Servicios.

Como un geriátrico

Loque ha hecho la Consejería de Servicios y Derechos Sociales es, «respetando la autogestión», insistió Paula Álvarez, «garantizar la adecuada atención a esas personas cuando surja la dependencia». Es decir, cuando el 25% de los usuarios de estos alojamientos tengan derecho a acogerse a la Ley de la Dependencia, a la cooperativa «se le exigirán los requisitos de atención residencial». O, lo que es lo mismo, «la contratación de personal con la misma ratio que en un servicio de atención residencial», explicó.

«Somos referente en todo el país», aseguró Mari Asun Rodríguez, quien quiso dejar claro que el 'cohousing' de Llanera «no es un proyecto sénior, es intergeneracional. La vida es plural y queremos seguir viviéndola así». También se desmarcó de los proyectos de envejecimiento activo. «La vejez será activa o no, como uno quiera», ya que lo que la cooperativa busca es la «una forma de vida solidaria: mayores, jóvenes y niños en un mismo espacio. Abierto, además, a los vecinos», afirmó.