Asturias, con el peor dato demográfico, las ayudas a familias más bajas y con más abortos

Una pareja pasea con su bebé en Oviedo. / MARIO ROJAS
Una pareja pasea con su bebé en Oviedo. / MARIO ROJAS

El Instituto de Política Familiar revela en un informe que en la región uno de cada cuatro embarazos se interrumpe voluntariamente

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

«Tendiendo hacia el suicidio demográfico». Así está Asturias, según el Instituto de Política Familiar, que ha elaborado el informe 'Evolución de la familia en las comunidades autónomas 2019' y que augura un negro futuro para el Principado. La región encabeza todos los peores parámetros analizados por este documento. Con solo 1,03 hijos por mujer, el Principado presenta el índice de fecundidad más bajo de todo el país. En 2017 solo nacieron 6.012 niños, frente a los 14.509 que se registraron en 1980. Además ese índice es tal gracias a las madres extranjeras, que aportaron el 9,5% de los nacimientos. Sin ellas, habría sido de un niño por mujer española.

La edad media de la maternidad es cada vez más elevada. En Asturias es de 32,27 años; la media española se sitúa en 32,08. Las madres asturianas tienen sus hijos cinco años más tarde que en 1980.

Una conclusión de este informe es que, entre otras causas, «el aborto está frenando la natalidad». Desde 1990, en España se han registrado 2.216.538 abortos, de los que 58.892 se produjeron en Asturias. Solo en 2017 hubo en todo el país más de 94.000 interrupciones de embarazos. Pero el documento apunta que «el número de abortos sería aún mayor si los datos de los abortos químicos fueran reales en muchas comunidades que los camuflan». En Asturias, el 26,5 % de los embarazos, es decir, uno de cada cuatro, acaba en aborto. La región tiene un crecimiento vegetativo negativo de 7.140 personas, pero el problema es que solo el 10,9% de la población asturiana es menor de 15 años, mientras que el 25,7% supera los 65. Son los peores datos de todo el país. Además, la esperanza de vida está situada en 82,58 años, mientras que la media española es de 83,1. Según todos estos datos, el informe explica que Asturias «tiene una natalidad crítica y una población mayor de 65 años muy elevada». Otro problema observado es que se prevé que en los próximos quince años la región siga a la cabeza de la pérdida de población, junto a Castilla y León.

Esta situación la podría paliar la población inmigrante, pero es que la región ocupa el tercer puesto con menos extranjeros, con solo el 4,1%.

Ante este panorama, se observa que un hogar asturiano está compuesto solo por 2,24 miembros (el más bajo del país), 0,73 menos que en 1991.

Además, en la región hay pocos matrimonios. Los asturianos se casan cada vez más tarde, a una de media de 36,48 años, y el 76,4% de los enlaces son exclusivamente civiles. Sube, sin embargo, la natalidad extramatrimonial, con el 44,61% de los casos, si bien la media española está situada en el 46,7%. Cada año hay en la región 2.363 rupturas matrimoniales, lo que indica que de cada diez matrimonios que se producen, 6,5 acaban en ruptura.

El Instituto de Política Familiar sitúa a Asturias como una de las comunidades en las que menos ayudas directas hay para las familias. Solo cuentan con programas de libros de texto, ya que la mayoría no puede acceder a otras ayudas al estar limitadas por la renta. El informe también indica que en el Principado no hay ayudas para tener hijos, al contrario que ocurre en País Vasco, Cataluña, Galicia, Cantabria y Andalucía, y tampoco se subvenciona a las familias que cuidan de sus hijos. En cuanto a las deducciones fiscales, en el Principado se han limitado a familias con rentas bajas. La conclusión del informe es que «Asturias, Canarias y Cantabria son las comunidades con peores indicadores demográficos, de natalidad y nupcialidad, y que menos ayudan a la familia».