Asturias probará en un año trasplantes con córneas artificiales en humanos

Álvaro Meana, en los laboratorios del Instituto Fernández-Vega, donde se hace la investigación sobre córneas artificiales. / P. LORENZANA
Álvaro Meana, en los laboratorios del Instituto Fernández-Vega, donde se hace la investigación sobre córneas artificiales. / P. LORENZANA

El equipo investigador del Instituto Fernández-Vega junto al Banco de Tejidos del Centro Comunitario ha logrado «muy buenos resultados in vitro»

LAURA FONSECA OVIEDO.

El camino hacia el uso de córneas artificiales está cada vez más cerca. Asturias estará en disposición de iniciar los primeros ensayos en humanos «en el plazo de un año». Hasta el momento, las investigaciones llevadas a cabo en la fase in vitro «han dado muy buenos resultados». Así lo reveló ayer el médico e investigador gijonés Álvaro Meana, director e impulsor del Banco de Tejidos del Centro Comunitario, que desde algunos años colabora con el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega en la creación de tejido ocular artificial.

Meana participó en Oviedo en el curso de actualización 'Avances en el tratamiento médico y quirúrgico de la superficie ocular y de la córnea', organizado por el instituto oftalmológico asturiano y que congrega hasta hoy, sábado, a cerca de trescientos expertos en la materia, tanto del país como del extranjero. Meana se refirió al trasplante de tejidos oculares y terapias avanzadas, y fue en este contexto que indicó que su grupo está trabajando «en un modelo de córnea artificial» que podría aplicarse en ensayos clínicos (pacientes) en un año.

Los estudios del equipo de investigación del Instituto Fernández-Vega y del Centro Comunitario de Sangre y Tejidos «no son de una córnea completa, sino lamelares, es decir, de la parte posterior de la córnea, lo que es el endotelio, y la anterior, el epitelio». El reto, avanzó el facultativo, «está en pasarlo ahora a la clínica. Llevamos más de un año trabajando en el proyecto de epitelios bioartificiales y tenemos pensando también abarcar los endotelios». Antes de dar el salto a los ensayos en humanos «hay que hacer muchas pruebas de seguridad». Meana estima que «en un año podremos iniciar pruebas en pacientes». El uso de córneas artificiales está aconsejado «para algunos pocos enfermos en los que el trasplante no va bien». El facultativo puso como ejemplo «las quemaduras por ácidos, que son agresiones muy fuertes a la córnea y que hacen que un trasplante a veces no vaya bien».

350 cada año

En Asturias se hacen entre 300 y 350 trasplantes de córnea al año, en los que se emplean órganos oculares procedente de donantes. En este sentido, el oftalmólogo Luis Fernández-Vega Cueto-Felgueroso, coordinador del curso, señaló que «ahora hacemos trasplantes solo de una parte de la córnea, con muy buenos resultados». En el futuro, abundó, «posiblemente ya no harán falta ni los trasplantes» y apuntó al uso de células del propio paciente para regenerar zonas dañada. «Esa posibilidad todavía es un sueño pero en algún momento llegará».

El curso fue inaugurado por el consejero de Sanidad, Francisco del Busto, quien felicitó al director del Instituto, Luis Fernández-Vega Sanz, por su gran trabajo para «congregar tantísimo talento y desarrollar investigación al más alto nivel. Sois más que una saga de médicos de prestigio: conformáis una organización profesional fuertemente unida a la sanidad asturiana a la que, sin olvidarnos del espacio público que siempre compartimos, nos sentimos vinculados por fuertes y entrañables lazos de cooperación, colaboración, prestigio y compromiso con nuestra tierra».

Más información