Asturias, una de las tres regiones con alta contaminación por micropartículas

Boina de aire sucio al atardecer sobre la zona oeste. /Pablo Entrialgo
Boina de aire sucio al atardecer sobre la zona oeste. / Pablo Entrialgo

El ministerio notifica a la UE que la estación de la ría de Avilés registró en 2017 más polución de la legal, pero insiste en que su ubicación «no es válida»

RAMÓN MUÑIZ GIJÓN.

Para luchar contra la contaminación del aire la legislación marca dos varas de medir las micropartículas PM10 y Asturias tiene un problema con ambas. De un lado, la normativa establece un tope que no debería superarse más de 35 días al año, algo que en 2017 ocurrió en la región con la base de la ría de Avilés, pero también en varios enclaves de Cataluña y Andalucía. El segundo parámetro fija que el promedio anual de este contaminante no ha de pasar de los 40 microgramos por metro cúbico, algo que en 2016 y 2017 solo ha contravenido una estación en todo el país: la misma de Avilés.

Así lo recoge el informe anual que acaba de cerrar el Ministerio para la Transición Ecológica, documento que luego eleva a la Comisión Europea para que supervise si las administraciones están acatando las obligaciones que impone en la materia. Bruselas ya tiene abierto un expediente informativo por los excesos de la estación avilesina y los registrados en Gijón entre los años 2011 y 2013. El Principado alegó detallando las mejoras cosechadas en ambos frentes y la expectativa de lograr el archivo del proceso es alta.

En el informe que ahora el ministerio remitirá a la Comisión se incide en la misma línea. Da por hecho que el Plan de Calidad ejecutado entre 2014 y 2017 en Gijón redujo un 20% la contaminación y que el ahora vigente lo conseguirá en igual proporción. Del aplicado en Avilés, también entre 2014 y 2017, se espera que aliviara entre un 20 y un 25% de la polución. Su relevo lo haría en otro 25%. Recuerda el documento que la estación avilesina de Matadero se habilitó en 1989 y «fue una de las primeras de medición automática instaladas en España». Su ubicación tenía entonces sentido dada la elevada polución de la zona, sin embargo desde 2008 existe una directiva que marca requisitos diferentes para elegir el lugar. Según defiende el Principado y secunda el documento, Matadero «incumple algunos de los criterios de ubicación» y por tanto «no resulta válida para la evaluación de la calidad del aire». La normativa requiere que las bases controladas por la administración tomen muestras del aire en lugares con vecinos o tráfico. El Principado ha ido realizando campañas en varias zonas pobladas de las proximidades obteniendo unos resultados «que nada tienen que ver con los registros de la estación Matadero». Alrededor de esta estación se cumplen los valores marcados por las directivas, de ahí que ministerio y Principado concluyan que en realidad Matadero mide un «microambiente», el propio de una instalación situada al lado de una ITV, en un polígono rodeado de industria.

A la hora de informar a Bruselas, las administraciones autonómicas tienen dividido su territorio en distritos. En Asturias, hasta 2016 toda el área central formaba parte de la misma zona, de ahí que los permanentes incumplimientos de Matadero tuvieran como consecuencia que en los mapas elevados a la Comisión media región figurara como un punto negro. Ahora el Principado ha fragmentado el área central en cuatro distritos, por lo que el exceso de la ría se le imputa al entorno de Avilés.

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