Asturias vuelve al colegio con menos aulas y problemas en el transporte

Alumnos, en el primer día de clase en un colegio de Oviedo/PIÑA
Alumnos, en el primer día de clase en un colegio de Oviedo / PIÑA

Comienza el curso de educación infantil y primaria con 1.216 matrículas menos | Educación garantiza que el servicio de transporte escolar estará «normalizado» mañana

El curso escolar 2019-2020 ha comenzado este martes en Asturias con un total de 65.577 estudiantes en Infantil y Primaria, lo que supone una pérdida de 1.216 matrículas respecto al año pasado por la baja natalidad de la comunidad, según los datos facilitados por la Consejería de Educación.

En concreto, se han perdido 243 matrículas en infantil y otras 973 en primaria.

De los 65.577 estudiantes de ambas etapas, el 71,5 por ciento están inscritos en la escuela pública, en línea con el curso pasado.

En total, en los centros públicos hay 33.424 alumnos matriculados en Educación Primaria y 13.519 (6.929 niños y 6.590 niñas) en el segundo ciclo de Infantil, que abarca desde los 3 hasta los 6 años.

En la red privada-concertada, Primaria suma 12.995 matrículas y el segundo ciclo de Infantil, 5.639.

17.717 alumnos estrenan curso en Gijón «con normalidad»

El primer día del curso se hizo notar en Gijón con un considerable incremento del tráfico en la ciudad y en especial en las inmediaciones de los centros escolares. Un total de 17.717 alumnos de la ciudad, de ellos 5.151 pertenecen al segundo ciclo de Educación Infantil y 12.566 de Primaria estrenan curso en los cincuenta centros públicos y concertados de la ciudad. Poco antes de las nueve de la mañana, los patios de los colegios gijoneses se convertían en un bullicioso punto de reencuentro entre familias y compañeros de clase que intercambiaban impresiones sobre el verano y las novedades del curso. «Empezamos con energía, porque tenía muchas ganas de volver a ver a los amigos y encantado cons su maestra», aseguraba la Yéssica Argüelles, madre de Mario, alumno de segundo curso de Educación Infantil del colegio de Tremañes que se mostraba feliz con la vuelta la cole.

Precisamente este centro público fue el elegido por la alcaldesa Ana González para inaugurar el nuevo año escolar porque representa «un colegio ejemplar en muchos sentidos» que «ha evolucionado a lo largo de los años con las tecnologías de la información y un proyecto muy inclusivo», aseguró. La alcaldesa apuntó espera un arranque de curso «con cierta normalidad» y sin problemas.

Respecto a la inidencia con el transporte, González manifestó haber hablado esta misma mañana con la consejera de Educación, Carmen Suárez, quien le ha transmitido que «hoy mismo se firmará el contrato para solucionar el problema del transporte escolar en los centros del área de Gijón-Oriente, de manera que los menores podrán ir mañana al colegio en transporte escolar».

En cuanto a las ayudas municipales anunciadas para hacer frente a la subida de un 40% en el precio del comedor escolar, la alcaldesa de gijón ha anunciado esta mañana Ana González destacó que el Consistorio ha sacado una línea de ayudas complementaria que «se regirá por tramos para conseguir llegar a más personas». Además, la regidora anunció que el Ayuntamiento de Gijón quiere unificar en una sola convocatoria las cuatro becas escolares municipales -ayudas para material, libros, atención temprana y comedor- y tiene previsto subir los límites de ingresos por unidad familiar para acceder a estas ayudas.

«Lo mejor de volver al cole es ver a mis amigos»

Más que nervios lo que se vivió en el primer día de la vuelta al cole en Oviedo fue la ilusión del reencuentro entre compañeros. En el colegio público Fozaneldi minutos antes de las nueve de la mañana, los primeros alumnos de Educación Primaria llegaban a las instalaciones. «Yo al cole no es que tenga ganas de empezar pero lo bueno que tiene es que vuelvo a ver a mis amigos», explicó Mateo Hortal mientras recibía el abrazo de sus compañeros de clase. Empiezan Cuarto de Primaria con los nervios de que también «estrenan profe porque la que teníamos en Tercero se jubiló y no sé quién nos va a tocar este año», matizó Mateo Hortal, de ocho años.

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La directora del colegio público Fozaneldi cifró en 420 el número de alumnos matriculados. «El curso se inicia con tranquilidad y con todo el personal del centro», recalcó, mientras las filas de alumnos se en caminaban hacia una nueva aventura escolar.

«Expectativas altas» con la concejala de Educación de Avilés

Normalidad y satisfacción en la vuelta al colegio en el municipio de Avilés y con las «expectativas altas» con la nueva concejala de Educación, exdirectora del Colegio Público Miranda-La Carriona, Nuria Delmiro, quien hoy ha querido saludar a sus excompañeros y despedirse de los alumnos de su antiguo centro. La mayoría de los públicos han comenzado con las plantillas al completo («esto sí que es una novedad», admitían en varios), con el guion del curso muy claro y tan solo pendientes de que la consejería apruebe los proyectos solicitados. En el Marcos del Torniello, en Versalles, han decidido romper el hielo de este primer día del curso con una 'Danza del corazón' en el patio y en el resto han optado por la apertura tradicional.

Casi mil niños vuelven al colegio en Pola de Siero

Los colegios públicos Celestino Montoto y Hermanos Arregui, ubicados dentro de la misma parcela, recibieron por primera vez este curso a sus alumnos en una jornada que no registró ningún incidente. (SUBT)

A las ocho y media de la mañana, aun se respiraba calma en la calle Párroco Fernández Pedrera de Pola de Siero, que da acceso al recinto escolar que alberga los dos colegios públicos de la localidad: El Hermanos Arregui y el Celestino Montoto. Previo a la llegada de los primeros niños, y a modo de goteo, fueron llegando los primeros profesores. Una de las docentes del Celestino Montoto, Elena Prieto, aseguró que «todo está en orden para el inicio del curso escolar». La llegada de los escolares, no ocasionó ninguna retención en las inmediaciones de los centros debido a que la inmensa mayoría de familias acudió a pie.

Poco a poco el patio se fue llenado niños. Muchos de ellos con emociones diferentes por volver a la escuela. Pedro Morís y su gran amigo Adrián Gutiérrez, de nueve y diez años de edad, comentaron que, en realidad, «no tenían ganas de volver» pero que la parte positiva son los «reencuentros con los amigos». Una versión que compartió Kiara Ordiales que se mostró muy entusiasmada por la vuelta a las clases: «Estoy encantada porque voy a ver a mi mejor amigo». «El rubio de ojos verdes», señaló emocionada tras verle después del verano.

Los pequeños alumnos del Celestino Montoto y del Hermanos Arregui fueron formando en filas ordenadas y, a las nueve de la mañana, volvieron a entrar, un año más, por las puertas de sus respectivos colegios que, por unas horas, dejaron su patio en calma pero que por dentro volvieron a rugir.

Recurrir a los abuelos o cambios en el trabajo en Oriente por la falta de trabajo

El curso comenzó en el Oriente marcado por los problemas con el transporte escolar. Una «incidencia en la contratación de los acompañantes» que deben viajar con los niños, según indicaron desde la Consejería de Educación, obligaba a que esta mañana padres y abuelos tuviesen que acercar a los menores que habitualmente hacen uso de las líneas de bus en sus coches particulares. En una comarca con una población dispersa, son centenares las familias afectadas en los concejos de Ribadesella, Piloña, Onís, Parres, Llanes, las Peñamelleras, Ribadedeva y Cangas de Onís.

Con más de quinientos alumnos, en el colegio Reconquista de Cangas los escolares que padecen la falta de transporte superan el centenar. Desde pasadas los ocho y media de la mañana, entre un fuerte aguacero, al centro cangués comenzaban a llegar coches de los que descendían los pequeños que no han querido perderse el primer día de cole a pesar de las complicaciones. «Nos avisaron ayer de que no había transporte, acabamos de llegar a un sitio nuevo y estamos un poco perdidos», contó Antonio Vázquez, padre de un niño de once años con el que acaba de instalarse en el pueblo de Isongo. Al vivir antes en la zona del Pirineo, restaba no obstante importancia al contratiempo, pues «en las zonas de montaña es peor».

Con menos filosofía se lo toman los padres que han tenido que modificar sus horarios de trabajo. Ana Labra, repartidora de pan en Santillán (Amieva), ha tenido que recurrir a su padre para que cubra la ruta del negocio familiar. Madre de dos niños de 3 y 9 años, el pequeño comienza además el periodo de adaptación, por lo que los horarios difieren. «Pasaré toda la mañana en Cangas para ir a recogerlos, es un trastorno con el trabajo», lamentó Labra, que recordó además que la noticia la conoció el lunes a través «de la cuidadora del año pasado». En el caso de Dorita Fernández, abuela de San Juan de Parres, el enfado era mayor, pues vieron «pasar el bus desde la ventana pero no paró, nos dejaron tirados». Su casa en el barrio de Supereda, contó, se encuentra en un desvío con parada designada. «Tuve que salir corriendo a coger el coche, pero ya estaba pendiente porque a mi hija la habían avisado del problema del transporte», indicó Fernández, una «abuela a tiempo completo».

Al tratarse del primer día de clase algunas familias optan cada año por acercar a los niños para vivir de cerca tan señalada fecha, lo que aminoró el malestar por la situación. Algunos de hecho se enteraron de la falta de buses en los mismos colegios. «Las traigo yo por voluntad propia», señaló Eladio Díaz, del pueblo cangués de Vallobil. «El primer día suelo bajarlos yo, lo complicado será para la recogida, tendré que pedir media hora en el trabajo», explicó Patricia Alonso, vecina de El Bosque y madre de tres hijos de 3, 4 y 9 años. También Pilar Millar, de Sobrepiedra, acompañó a la pequeña Mia, de 7 años, en su primer día. «Tenía muchas ganas de volver para ver a los amigos», destacó.

La ilusión de los pequeños por volver al cole hizo que en concejos como Peñamellera Alta los padres se las ingeniasen para no dejarles en casa. Fue el caso de Zoraida Morales, de Alles. En una línea ya marcada en cursos anteriores por los inconvenientes de los horarios, hoy han tenido que tirar de sus propios vehículos. «La llevé en coche, era su primer día y además empieza en primero, clase nueva, profe nuevo y ciclo nuevo, como para quitarle la ilusión», relató la madre. La esperanza compartida entre centros y familias pasa ahora por una vuelta a la normalidad, que según les han trasladado desde la Consejería se producirá mañana mismo.

«Combatimos la baja natalidad con innovación educativa, resistimos atrayendo alumnos», afirma el director del colegio de La Foz en Morcín

Antonio Sierra es el director del Colegio Público Horacio Fernández, que se encuentra en la población de La Foz de Morcín. Se trata de un territorio rural que sufre, desde hace tiempo, la lacra de la despoblación y la baja natalidad. No obstante, el centro aguanta y mantiene sus nueve unidades —tres de la etapa Infantil y seis de Primaria— casi al completo con una media de 17 alumnos por clase. «Estamos resistiendo a base de innovación y una oferta atractiva para que los padres traigan a los chavales de municipios cercanos, como Riosa, Soto de Ribera e incluso de Oviedo», señala el responsable de la escuela. «Si solo fuera por los niños de aquí, ya habríamos perdido clases».

Sierra, que está esta mañana organizando el inicio del curso, indica que entre las novedades educativas que se ofrecen en La Foz está la enseñanza sin necesidad de comprar libros, ya que se trabaja con el material que se prepara en el centro y con la pizarra digital. «Los libros en este colegio son de apoyo». Pero hay más atractivos, como el consejo escolar de alumnos; «son los propios escolares quienes diseñan las actividades, por ejemplo, que se realizan en el recreo». También es muy importante la oferta bilingüe; «somos de los pocos, por no decir el único colegio de la región, que cuenta con un profesor nativo de inglés».

En este curso se han matriculado en La Foz once niños, «solo ocho en la etapa de tres años». El total de escolares roza los 140. «La mayor amenaza para una escuela rural es un no haya alumnos, y nosotros aguantamos y peleamos por mantener este centro vivo», declara el director.

-Educación garantiza que el servicio de transporte escolar estará «normalizado» mañana

La consejera de Educación, la socialista Carmen Suárez, ha asegurado este martes que el servicio de transporte escolar, que en el distrito Gijón-Oriente no ha comenzado con el inicio de las clases, estará «normalizado» este miércoles.

En una rueda de prensa ha asegurado que mañana mismo se atenderá este «servicio importantísimo» en los 29 centros afectados, después de haber tratado de «acelerar todo lo posible» su puesta en marcha durante este fin de semana.

El distrito Gijón-Oriente comprende los concejos de Amieva, Bimenes, Cabrales, Cabranes, Cangas de Onís, Caravia, Carreño, Colunga, Gijón, Llanes, Nava, Onís, Parres, Peñamellera Alta, Peñamellera Baja, Piloña, Ponga, Ribadedeva, Ribadesella y Villaviciosa. Sin embargo, la medida afecta a 14 de los concejos.

La Consejería ha avisado por triple vía a todos los centros afectados --teléfono, correo electrónico y aviso en Educastur y el tema quedara previsiblemente resuelto el miércoles, una vez firmados los contratos.