La ausencia de profesores obliga a anular algunas clases en la Universidad

Organización Académica dice que los 54 ayudantes-doctor de la última convocatoria estarán contratados a principios de octubre

LAURA MAYORDOMOGIJÓN.

Comenzaron las clases el pasado miércoles día 11, pero varias decenas de universitarios asturianos aún no conocen a los que serán los encargados de impartir algunas de las asignaturas de las que se han matriculado. «Está siendo un inicio de curso complicado», dice el decano de la Facultad de Formación del Profesorado y Educación, Celestino Rodríguez, en cuyo centro «hemos tenido que anular algunas clases». La causa principal es el retraso en la contratación de 54 profesores ayudantes doctor. Los errores detectados en el concurso público para la provisión de plazas que el rectorado lanzó en mayo obligaron a paralizar la convocatoria para introducir en ella las correcciones necesarias para ajustarse a la ley general de universidades. Eso fue en julio, con las vacaciones de agosto a las puertas y la previsión de que los plazos tan ajustados que se manejaban para completar todo el proceso podrían comprometer el inicio del curso.

El propio rector se refirió a este problema en su discurso de apertura del curso académico, al reconocer que, a 24 horas del inicio de las clases, aún faltaba por contratar a varios profesores. La baremación de méritos de los candidatos comenzó el pasado día 10 y, en estos momentos, según explicaron fuentes del vicerrectorado de Organización Académica, ya se han reunido una veintena de comisiones, encargadas de evaluar más del 50% de esas 54 plazas. La previsión, añadieron dichas fuentes, es que la primera semana de octubre todos los contratos estén ya formalizados. Con todo, insisten en que la docencia del primer semestre «está garantizada».

Los departamentos más afectados por el retraso en la resolución de la convocatoria son los de Filología Inglesa, Francesa y Alemana, Informática y Estadística e Investigación Operativa y Didáctica de las Matemáticas, pero, en mayor o menor medida, todos han tenido que diseñar unos planes de contingencia para hacer frente a la situación. «Las cosas están solucionadas, más o menos», dice Susana Montes, directora del departamento de Estadística. En su caso, de las cuatro incorporaciones previstas se han podido materializar ya dos, las del área de Didáctica de la Matemática. Para solventar la ausencia de los otros dos profesores, «la docencia pendiente se puso de segundo cuatrimestre porque era factible y así evitábamos problemas».

En el departamento de Informática, también se han incorporado ya cuatro de los seis profesores ayudantes doctor que consiguieron la plaza en esta última convocatoria. Según explicó su directora, Camino Rodríguez Vela, «antes de que empezaran las clases hablamos con todos los profesores de las materias afectadas y salvo una asignatura, Fundamentos de Informática de Ingeniería Química, todas las demás empezaron el curso con normalidad». El caso de Química se resolvió «hablando con el centro para hacer un cambio de asignaturas» de forma que los alumnos «no van a perder ni una sola clase», garantiza.

«Es un problema»

La falta de profesores «es un problema, porque hay otros grupos que sí lo tienen y van avanzando materia», explica Pablo López, alumno de segundo curso del grado de Maestro en Educación Primaria, que cuenta que «en la asignatura de Matemáticas y su didáctica I no tuvimos profesor hasta este miércoles y de Geografía seguimos sin él». También sin profesor de Inglés jurídico están los alumnos del turno de tarde de Derecho. «Nos avisaron por correo electrónico el mismo día que teníamos la primera clase», cuenta una alumna. «Por lo que nos dijeron, no tendremos profesor hasta octubre», apunta

Las voces más críticas dentro de la Universidad dudan de que la incorporación de todos los ayudantes doctor se pueda completar antes de mediados del próximo mes. Además, apuntan que la situación se complica por las bajas de otros docentes, cuyas plazas están sin cubrir, y la demora en la contratación de profesores asociados.