9,1 millones para la segunda calzada de la A-63 entre Salas y El Regueirón

9,1 millones para la segunda calzada de la A-63 entre Salas y El RegueirónGráfico

Fomento aprueba el proyecto para construir casi cinco kilómetros de autovía que contarán con dos viaductos de 190 y 560 metros

Marco Menéndez
MARCO MENÉNDEZGijón

El Ministerio de Fomento ha dado un paso más en la construcción de la autovía A-63 (Oviedo-La Espina) y acaba de aprobar el proyecto para adaptar la segunda calzada de la vía rápida entre Salas y El Regueirón. Se trata de un tramo de casi cinco kilómetros de longitud en el que se prevé una inversión de 9.170.000 euros. Además, también se incluyen una serie de obras complementarias.

En diciembre pasado ya se puso en servicio el tramo entre las localidades de Doriga y Cornellana, al tiempo que se retomaron las obras del Cornellana-Salas. La actuación ahora aprobada permitirá adaptar la segunda calzada de la autovía en una longitud de 4,9 kilómetros y acondicionar la primera. Así, se construirá una calzada de dos carriles de 3,5 metros de anchura, con un arcén exterior de 2,5 metros y otro interior de un metro. También habrá una berma o separación exterior de un metro y una mediana de cuatro.

El proyecto prevé un único enlace, el de Salas, si bien hay que tener en cuenta que ya está ejecutado, además de estructuras como los viaductos de Nonaya, de 190 metros, y de El Regueirón, de 560 metros. También hay que construir tres pasos inferiores, dos superiores y otro para la fauna. La primera de estas calzadas, que ha de ser acondicionada a la normativa actual, entró en servicio en marzo de 2012. La adaptación de la segunda calzada precisó de un periodo de supervisión tras el que se vio que era necesario realizar dos trámites que no estaban previstos en un principio, como fue el recálculo de las estructuras para comprobar la adaptación a la nueva normativa y la realización de nuevos estudios hidráulicos para ratificar la validez de las estructuras ya ejecutadas. Aunque estaba previsto que estos trabajos se hubieran podido licitar antes de finales de 2017, no ha podido ser hasta ahora, una vez culminados esos pasos previos. Hace poco que se retomaron los trabajos en el tramo Cornellana-Salas, de seis kilómetros de longitud, y cuya construcción se paró hace siete años cuando se había ejecutado ya el 40%. Ahora, la previsión es que pueda entrar en servicio en 2020.

El primer tramo, de 1999

La autovía A-63 (Oviedo-La Espina) se ha encontrado a lo largo de su corta historia con muchos problemas. El proyecto se inició aprovechando los fondos mineros y a finales de 1999 se inauguró el primero de sus tramos, que llegaba hasta la parroquia ovetense de Latores. Cuatro años más tarde esta vía rápida alcanzaba Trubia y al siguiente se inauguraba la primera calzada que comunicaba con Grado. Hubo que esperar a 2007 para la puesta en servicio de la segunda calzada. La variante de la localidad moscona se inauguró en 2008 y dos años después, el tramo Grado-Doriga.

Desde entonces, hubo pocos avances, como la puesta en servicio de la primera calzada del Salas-La Espina, en 2012, y el tramo Doriga-Cornellana, en diciembre pasado. Ahora, el departamento de Íñigo de la Serna parece decidido a culminar el trazado, al menos, hasta La Espina, pues su continuación hacia Canero y Cangas del Narcea aún está en el aire.

 

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