Una avería impide la salida de un Alvia desde Oviedo con destino a Alicante

Un Alvia en la estación de tren de Oviedo. /MARIO ROJAS
Un Alvia en la estación de tren de Oviedo. / MARIO ROJAS

Los viajeros realizaron el trayecto en un Cercanías hasta Pola de Lena, donde se intercambiaron con los pasajeros del tren que llegaba a Asturias

A. C. GIJÓN.

Una avería en un cuadro eléctrico impidió la salida de un Alvia desde la estación de Oviedo que tenía como destino Alicante, por lo que los viajeros tuvieron que realizar el viaje hasta Pola de Lena en un tren de Cercanías, según informaron fuentes de Renfe.

La avería ocasionó un «petardazo» y una intensa humareda, según relataron a Efe algunos usuarios, sin que se produjesen daños personales.

El incidente se produjo cuando el tren acababa de salir de la estación de Oviedo, pasadas las 14.40 horas, en el túnel de Llamaquique. Los viajeros fueron trasladados hasta Pola de Lena, donde se intercambiaron con los pasajeros que llegaban en el Alvia de Alicante, con destino a Gijón. Los primeros realizaron el resto del viaje hasta la Comunidad Valenciana sin incidentes y los segundos cubrieron el corto trayecto que les quedaba en Cercanías.

Solo tres días antes, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) se había visto obligado a suspender la circulación en la conexión entre Asturias y la Meseta a través de la rampa de Pajares por tercera vez en un mes. En esa ocasión, un convoy de mercancías que circulaba entre las estaciones de Navidiello-Parana y Linares-Congostina sufrió un descarrilamiento en uno de sus ejes. Al ser un tramo de vía única, la presencia del convoy varado en la traza impedía el paso del resto de servicios programados. Afectó a dos trenes Alvia, el procedente de Barcelona y el de Alicante, para cuyos pasajeros se habilitó transporte en autobús.

No fue un caso excepcional. El 4 de diciembre la conexión ferroviaria quedó ayer suspendida durante 13 horas debido a un incidente doble: un argayo y una avería en la catenaria. Entrar y salir de Asturias en tren, criticaron entonces los viajeros, «se ha convertido en una aventura».