La ayuda alimentaria de Alimerka y Caixabank llegó a 400 personas en tres años

Iván Ardura, Mónica Oviedo y Antonio Blanco, en Cocemfe. /  J. PAÑEDA
Iván Ardura, Mónica Oviedo y Antonio Blanco, en Cocemfe. / J. PAÑEDA

Dirigido a personas con discapacidad, el plan está coordinado por Cocemfe y distribuyó hasta la fecha alimentos por valor de 105.000 euros

MARLA NIETOGIJÓN.

Tras varios años de estudio sobre el éxito de los vales de alimentos que la Fundación Alimerka destinaba a personas en riesgo de exclusión social, en 2016 decidieron dar un giro. Cambiaron los vales por unas tarjetas de compra y ampliaron el público destinatario de las mismas, de manera que ahora llegan también a personas con discapacidad funcional o con enfermedades crónicas.

Para ello Alimerka se alió con Caixabank y, a través de la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de Asturias (Cocemfe), pusieron en marcha el plan de asistencia alimentaria, con el que desde hace tres años ya han beneficiado a más de 400 familias y cuatro viviendas tuteladas del Principado. «Buscamos la colaboración con el objetivo de normalizar a las personas y no estigmatizar a los beneficiarios de algún tipo de ayuda», explicó el director de instituciones de Caixabank en Asturias, Iván Ardura.

Durante la presentación de los resultados obtenidos hasta el momento, que tuvo lugar en la sede de Cocemfe de Gijón, estuvieron presentes, además de Ardura, la presidenta de la Confederación, Mónica Oviedo y el director de la Fundación Alimerka, Antonio Blanco.

Las ayudas que se han distribuido ascienden a la cifra de 105.000 euros y se reparten con el apoyo de diez asociaciones asturianas. Según detalló la presidenta de Cocemfe, «en lo que va de año ya hemos repartido 36 tarjetas y esperamos llegar a 241 familias».

«Hay 'vecinos invisibles', personas de nuestro entorno que pueden tener carencias pero no piden ayuda por vergüenza. Con estas tarjetas nadie sabe que en ellas hay una prestación social», apuntó Blanco.