La basura del mar favorece que nuevas especies invasoras colonicen las playas de Asturias

Un voluntario recoge basuras en el playón de Bayas, en Castrillón. / DÉBORAH SANTOS HERNÁNDEZ
Un voluntario recoge basuras en el playón de Bayas, en Castrillón. / DÉBORAH SANTOS HERNÁNDEZ

Las más afectadas son las de las costas occidental y central, alteradas también por los desperdicios de ciudades e industrias

MARCO MENÉNDEZGIJÓN.

Los asturianos se van a tener que acostumbrar a nuevos nombres de especies invasoras, como 'Amphibalanus amphitrite' o percebe bellota, procedente de los océanos Índico y Pacífico; 'Austrominius modestus', un tipo de percebe nativo del mar de Tasmania; 'Magallana gigas' u ostión japonés, de la costa pacífica de Asia, y, en menor medida, el 'Mytilus trossulus' o mejillón tonto, una especie no reconocida como invasora pero que es nativa de la costa pacífica americana y del mar Báltico. Todas ellas tienen en común que han llegado a las playas asturianas a lomos de la basura marina, especialmente plásticos. Así lo refleja la tesis 'Análisis y evaluación del origen, componentes socioculturales y riesgos biológicos de la basura marina en el litoral asturiano', elaborada por el profesor de Biología Funcional de la Universidad de Oviedo Fernando Rayón Viña. Pero es que hasta el plumero de la pampa aprovecha las playas peor conservadas para proseguir con su expansión.

Este investigador gijonés estudió 22 arenales de la región, desde el de Figueras hasta el de Andrín, dada la creciente preocupación por la proliferación de basura en todos los mares del mundo. Su conclusión es que, aún no habiendo encontrado ninguna playa sin basura, Asturias se encuentra por debajo de la media global. Fernando Rayón explica que la mayor concentración de basura marina se localiza en Indonesia, Malasia y China. Y apunta que «aquí la situación no está tan mal, lo que no quita que haya algo de alarma, porque debería ser nada de basura». Pero no solo existe la que llega desde otros puntos del globo, sino también la que se genera en la región y que acaba en los arenales o en el fondo marino. Eso sí, remarca que «en la costa occidental y en la central hay más basura que en la oriental, debido a que hay más población e industrias. Es posible que los datos cambien si el muestreo se hace en verano».

La tesis indica que los plásticos conforman entre el 70% y el 90% de la basura que se encuentra en los océanos de todo el mundo debido a su larga vida media, pero la mayor parte se origina en tierra firme. Tiene efectos sobre la fauna marina, disminuyendo su capacidad de movimiento y supervivencia, y favorece la dispersión de especies invasoras al actuar como balsa artificial sobre la que muchos organismos pueden desarrollarse. Pero además perjudica a la pesca y puede tener efectos sobre la salud, por la dispersión de patógenos humanos.

Las fuentes de emisión

El promedio de objetos encontrados en las playas asturianas durante el trabajo de campo es de 0,32 por metro cuadrado, un dato parecido a países como Alemania, Irlanda o Escocia, pero muy lejos de los arenales de Israel, que alcanzan los 36,7. El plástico supone el 64% de la basura encontrada en las playas asturianas, que se suele concentrar en la vertiente oriental de los puntos de emisión, fundamentalmente los puertos de Gijón y Avilés, y los ríos Eo, Navia, Nalón y Sella, donde desembocan las depuradoras de las principales localidades. En este punto el trabajo de Fernando Rayón destaca la «enorme cantidad» de bastoncillos de los oídos y restos de toallitas húmedas encontrados en nuestras playas, lo que evidencia que las depuradoras «no están realizando correctamente sus funciones». Otro material común en la basura son los restos industriales de pesca, como boyas, redes o sedales.

Teniendo en cuenta que solo el 15% de la basura que llega al mar acaba en la costa, los datos «reflejan solamente una pequeña parte del total de la basura presente en el Mar Cantábrico». Aumentar la concienciación de la población es un asunto fundamental, según Rayón, para poner punto y final a esta situación, ya que «una causa bastante peligrosa puede ser la interiorización de la basura en la playa como algo normal o inevitable».