«Hay que ofrecer estabilidad, horizonte y una retribución adecuada para captar talentos»

Borja Sánchez, en el edificio administrativo de servicios múltiples de Llamaquique, donde está su consejería. / FOTOS: MARIO ROJAS
Borja Sánchez, en el edificio administrativo de servicios múltiples de Llamaquique, donde está su consejería. / FOTOS: MARIO ROJAS

«La ciencia no es solo cosa de científicos sino de toda la ciudadanía. Tenemos que hacer que sea algo transversal, que implique a otras consejerías»

LAURA MAYORDOMOOVIEDO.

Dice Borja Sánchez (San Martín del Rey Aurelio, diciembre de 1979) que recuerda perfectamente su primer día en el colegio San José de Sotrondio, con apenas tres años, y los amigos que hizo ya en preescolar: «Éramos Adrián, Pelayo y yo». De la mano de aquel Adrián, el hoy presidente del Principado, este biólogo -licenciado y doctorado por la Universidad de Oviedo- y científico titular del CSIC en el Instituto de Productos Lácteos de Asturias (IPLA) dio el salto a la política regional, presidiendo el Comité de Ciencia de la FSA, participando en la elaboración del programa electoral y, ahora, asumiendo la Consejería de Ciencia, Innovación y Universidad.

-¿Superada ya la fase de 'aporrizaje', como usted mismo definió su duro aterrizaje en la consejería?

-Totalmente superada. Ahora ya tengo la sensación de haber estado aquí años. Al final no cambia tanto la metodología de trabajo de lo que es trabajar en un grupo de investigación.

-Igual lo que más le ha costado es el cambio de la bata blanca al traje de chaqueta y corbata...

-Pues últimamente la bata blanca la tenía bastante abandonada porque, desde un año, más o menos, en el laboratorio estaba más metido en temas de análisis bioinformático. Lo que peor se lleva es esto (ríe y señala la corbata).

-Está al frente de una consejería nueva y, de momento, sin presupuesto. ¿Cuál sería el mínimo razonable para empezar a trabajar?

-Nuestro mínimo razonable ahora mismo, teniendo en cuenta la situación presupuestaria de Asturias, es lo que tenemos presupuestado ya para los programas plurianuales de la Universidad y el Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación (PCTI).

-Pero será su intención contar con más recursos, ¿no?

-Está claro. Esta consejería es una apuesta personal del presidente y nosotros nos tenemos que ganar el derecho a que su estructura crezca. Cuando lo haga, crecerá el presupuesto.

-El objetivo del Gobierno es hacer de la ciencia un nuevo motor industrial y de creación de empleo. ¿Primero habrá que cambiar el chip a la sociedad asturiana?

-Hay bastante confusión entre lo que es innovación y tecnología. La innovación es algo cultural. No se hace una sola vez en la vida, sino de una forma continuada. Eso es algo que las empresas han de interiorizar. Su motor económico ha de ser innovar. Y la Consejería de Ciencia va a ayudar a que esto, poco a poco, vaya permeando culturalmente.

-¿Cómo?

-A corto plazo, disponemos de un Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación que ya contempla varios programas que son los que debemos implementar. A medio plazo necesitamos programas que creen vasos comunicantes entre el sistema de investigación y el de innovación, entre la academia y la industria.

-Uno de los compromisos del Gobierno es tener un calendario de convocatorias y fechas de resolución y reducir los trámites burocráticos. ¿Eso cuándo lo van a ver los investigadores asturianos?

-Lo antes posible. Si puede ser, para enero de 2020. Esto implica, lo primero, un cambio de gobernanza. Hay que dotar a la ciencia de un sistema de gestión eficiente para que estas convocatorias salgan, se evalúen y se adjudiquen en tiempo y forma. Asturias nunca ha tenido un calendario.

Consejo interdepartamental

-'La I+D+i ha estado pisoteada durante años', ha dicho. ¿Tan mal les han tratado los sucesivos gobiernos?

-Bueno, eso lo dije hace un par de años o más...

-Pues lo repitió este verano, en los cursos de La Granda...

-Es que es la realidad. Venimos de una época, el sexenio perdido de la ciencia lo llaman algunos, en que se hicieron recortes masivos en personal, en proyectos. Tenemos que entender que la ciencia no es un gasto, es una inversión que trae retornos. Afortunadamente, ahora estamos en un proceso de cambio, de dejar atrás esos años de desafección por la ciencia. Hace un año que se creó el ministerio y muchas comunidades tienen ya las competencias en I+D+i a nivel de consejerías.

-En ese plan de hacer de la I+D+i un motor para la economía regional, ¿qué modelo se va a seguir?

-De momento, vamos a desplegar la herramienta financiera que tenemos, que es el PCTI, y el programa contrato marco con la Universidad. Con los nuevos presupuestos ya hablaremos. Es importante que Asturias tenga un plan científico ambicioso a largo plazo, para 2030. En el que se decida qué vamos a potenciar.

-¿En qué está pensando?

-Puede ser el tema de las energías renovables, de envejecimiento saludable, agroalimentarios... Algo ambicioso. Para eso tenemos que organizar un debate entre la comunidad científica asturiana. Vamos a ver si podemos tener dos objetivos que sirvan, además, de punto de concentración de todo nuestro sistema de investigación e innovación. Y ahí la consejería tiene que ser un agente innovador más. La cuestión es hacer de las dificultades una posibilidad como, por ejemplo, en el tema de las energías. Y tiene que ser algo transversal, que implique a todos.

-¿Plantea acciones coordinadas con otras consejerías?

-Sí. Una de mis primeras medidas va a ser crear un consejo interdepartamental donde trabajar en esta estrategia conjunta. Tenemos que hacer que la ciencia sea algo transversal, que implique a más consejerías. La ciencia no es solo una cosa de científicos es algo de la ciudadanía, de todos.

-El nuevo Ejecutivo se propone que la I+D+i represente el 2% del PIB al final de la legislatura, unos 454 millones de euros. ¿Está claro de dónde detraer esas cantidades para poder cumplir ese objetivo?

-El presupuesto se empezará a elaborar en breve. Pero la inversión en I+D+i no es solo una cuestión de la Administración sino también empresarial. De ese 2% al que queremos llegar, una parte muy significativa tiene que venir de las empresas; cuando interioricen que la inversión es algo que les puede resultar estratégico tendrán que acompasar este crecimiento que nosotros vamos a hacer desde nuestro presupuesto. Son dos variables.

-Fade calcula que las empresas asturianas tendrían que multiplicar por cinco su aportación actual a innovación para cumplir con el objetivo del 2%. ¿Quién ha hecho peor los deberes, la administración o el sector empresarial?

-Más que hablar de deberes yo lo enfocaría en una acción de gobierno. Nosotros queremos aumentar el tanto por ciento de nuestro presupuesto que se destina a I+D+i, así que vamos a ver qué iniciativas se pueden hacer, no solo a nivel autonómico, también nacional o europeo. Porque esa cifra son los mínimos que nos exige Europa y andamos, creo, por un 0,8%.

-Con todo, aún estaremos lejos del 3% que la UE se ha marcado como objetivo para 2020.

-Desde 2010 a 2016 se ha venido reduciendo paulatinamente la inversión en I+D+i con respecto al PIB, pero estos dos últimos años ha habido una leve mejoría. Tenemos que continuar en esa línea. Por ejemplo, este mismo objetivo nuestro, Navarra lo tiene previsto para 2030. Nosotros nos tenemos que marcar objetivos ambiciosos y tratar de converger con estándares europeos cuanto antes.

El capital humano

-¿Cómo se va a canalizar toda esa inversión que se pretende, tanto pública como privada?

-Tenemos tres instrumentos esenciales. El primero es la Universidad, que tiene que ser motor de todo esto. El segundo es nuestra propia consejería a través de organismos de apoyo como Ficyt o Gitpa. Y el tercero, el Idepa. Esos son los mimbres para tener un sistema que pueda absorber y gestionar bien y que eso genere los retornos que se pretenden.

-¿Se creará algún órgano nuevo para asministrar ese presupuesto común?

-A corto plazo no. Mi intención es que Ficyt sea quien gestione todas las ayudas a la I+D, a proyectos y grupos de investigación, contratos predoctorales y postdoctorales, carrera científica... Y el Idepa llevará otra parte sustancial del presupuesto.

-¿Cuáles son los puntos fuertes de Asturias para afrontar ese futuro basado en la I+D?

-El capital humano. El sistema de investigadores, tecnólogos y empresas innovadoras de que disponemos.

-¿Qué es entonces lo que falla?

-Precisamente una de las funciones que debe tener la Administración: la de ponerle las cosas fáciles a la gente.

-Otro de los objetivos de esta legislatura es aprobar la primera Ley de Ciencia que tendrá el Principado...

-Es esencial. Necesitamos dar un marco homogéneo a todas estas ideas de mejora que tenemos en mente. Desde la propia redacción, evaluación y seguimiento del PCTI hasta todas las barreras jurídicas para la transferencia del conocimiento. La mejor forma de armonizarlo es tener una ley.

-¿Qué aspectos va a abordar?

-Principalmente el sistema de gobernanza de la ciencia. También si vamos a tener un PCTI o un plan de ciencia y tecnología, por un lado, y un plan de innovación, por otro; cómo se va a redactar, cómo se va a hacer el seguimiento, cuál es la función de cada cual. Y muchísimas políticas, tanto de disminución de la brecha de género en algunas de las disciplinas STEM, como de incentivos para que nuestros investigadores participen en startup o creen spin-of. Tiene que ser un despliegue de lo que está contemplado en la norma nacional de 2011, adaptado a las particularidades de nuestro territorio.

-¿Un centro tecnológico de biomedicina en los terrenos de La Vega, lo ve factible?

-Personalmente, si se le pudiera dar un uso científico que nos permitiese tener más lugares donde hacer investigación de calidad y atraer talento, estaría encantado.

-Plan de captación y fijación del talento. ¿A cuántos investigadores que desarrollan su carrera fuera de la región le gustaría rescatar?

-No quiero dar cifras. Lo que quiero es actuar a todos los niveles. Por ejemplo, Asturias no se puede permitir el lujo de perder investigadores con contratos Ramón y Cajal y Miguel Servet. Y ahí no estamos hablando de gente que está trabajando fuera sino de gente con una trayectoria excelente que, en un momento dado, por falta de apoyo institucional, se ve abocada a no poder continuar con su investigación aquí. Queda por concretar y definir qué tipo de programa vamos a sacar para el retorno de talento. Ya se ha hecho algún intento...

-No muy exitoso, por cierto.

-Por eso vamos a aprender de esos intentos. Tenemos órganos científicos de apoyo para intentar sacar un plan de atracción y fijación de talento en condiciones. Y ahí van a ser muy importantes las telecomunicaciones. Nos encaminamos hacia un futuro que, en términos de empleo, es incierto, y en el que se van a crear muchos puestos de trabajo muy ligados a las telecomunicaciones. Eso también lo debemos tener en cuenta. Vamos hacia lo desconocido pero crearemos un montón de oportunidades que hemos de aprovechar, sobre todo, a la hora de traer talento de fuera.

-¿Cómo se va a articular ese plan de captación de talento?

-Tengo que defender qué modelo queremos de carrera científica. Modelos hay varios, pero hemos de diseñar uno para nosotros; es bien sencillo, se trata de dar estabilidad, un horizonte y una retribución adecuada.

-Hay quien está fuera y desearía volver, pero con las condiciones precarias actuales ni se lo plantea.

-Lo sé, lo sé. Por eso hay que pensarlo bien y ver presupuestariamente a lo que se puede hacer frente. Hay que ser realistas.

-Los investigadores predoctorales están molestos porque no se les ha aplicado la subida salarial que sí se reconoce al resto del colectivo.

-Estamos en ello. De hecho, esta semana en el Consejo de Gobierno se aprobó el primer trámite para que reciban el incremento contemplado en el estatuto del personal investigador en formación y lo hagan con carácter retroactivo. Lo que ha de tener en cuenta este colectivo son los tiempos de la administración. Para esto no hay atajos.

-¿Y las becas Severo Ochoa cuándo estarán resueltas? Porque también acumulan cierto retraso...

-Sí, y es una de las cosas que quiero cambiar a nivel de gobernanza. Se espera recibir las valoraciones a finales de este mes. Voy a tratar de agilizarlo lo más que pueda y de la forma que sea lo más transparente posible.

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