Asturias, con más calor de lo normal

Aspecto que presenta el embalse de Rioseco./Juan Carlos Román
Aspecto que presenta el embalse de Rioseco. / Juan Carlos Román

Asturias acumula tres trimestres seguidos con el mercurio por encima de lo normal. Las lluvias de febrero dejaron 300 litros por metro cuadrado en Cabrales

R. MUÑIZ OVIEDO.

Salvo rachas concretas de nevadas y lluvias, Asturias lleva abonada al sol desde junio de 2018 y todo indica que no cambiará en las próximas semanas. El balance divulgado ayer por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) detalla que en los últimos tres trimestres el mercurio osciló entre «muy cálido» (durante el verano) y «cálido» (en otoño e invierno), según la nomenclatura del organismo. Ayer a las 22.58 debutó la primavera astronómica, con una superluna 'de gusano', fenómeno que permite atisbar el satélite un 14% más grande y un 30% más brillante.

Tras ello, el pronóstico se mantiene. Hasta el viernes los cielos «seguirán despejados» y hay una probabilidad del 50% de que se registren precipitaciones en la zona central el fin de semana, según explicó el delegado provincial del organismo, Ángel Gómez. El agua, de caer, no persistirá. «Para la primera semana de abril los cálculos indican poca precipitación y temperatura normal», dijo.

Ir más allá es arriesgado, según repitió el especialista. Las matemáticas «son menos fiables», justificó. «La previsión estacional, hecha para tres meses, es muy incierta, es algo en lo que aún estamos en pañales porque las ecuaciones de la atmósfera son caóticas y las predicciones son probabilistas, pero a tres meses el abanico se abre mucho», argumentó. El cruce de ecuaciones y datos indica que en la mayor parte de la península las probabilidades de una primavera cálida son de un 45%, mientras las de repetir los termómetros habituales sería del 35%. En el tercio norte el cálculo es de un 33% de opciones de que sea más frío, normal o cálido.

Al mirar atrás hay hechos notables que los meteorólogos analizarán. Uno es el febrero espléndido de sol, récord completo en estos registros. En la base de la Aemet en El Musel se registraron 1.884 horas de sol, lo que supone un 61% más de lo habitual y supera la anterior marca para un mes de febrero, alcanzada en el 2009. En la zona del aeropuerto se constataron un 78% más de horas de sol de lo corriente, con 1.941 horas, el dato más elevado para un mes de febrero en 50 años. En Oviedo se alcanzaron las 1.928 horas, un 52% más de lo habitual, y la máxima anotada desde que se empezara a registrar este parámetro, en 1973.

«Estuvimos en una situación de bloqueo persistente, en el cual nos llegó aire africano e incluso calima los días 26 y 27 de febrero», anotó el delegado provincial. La máxima en esas fechas fue de 26,3 grados en la estación de Mieres-Baíña. La situación de estabilidad, sin lluvia ni viento de consideración, provocó que la contaminación del aire se estancara, obligando al Principado a activar por primera vez en todo el área central su protocolo para situaciones de elevada polución. Los conductores lo notaron con restricciones de velocidad en parte de las autovías.

Otro aspecto a destacar fueron las lluvias durante la segunda quincena de enero y los dos primeros días de febrero, periodo en el que se llegaron a sufrir inundaciones en media región. «Nos visitaron una sucesión de frentes, llovió sin parar desde el 22 al 24 de enero, con una intensidad que no fue torrencial, pero con cantidades importantes», apreció. La máxima en 24 horas la marcó Cuevas de Felechosa, con 102,4 litros por metro cuadrado. En Oviedo se recogieron 77,4 litros, lo que supone el récord histórico en la región. Si el cálculo se abre a todo el episodio de inundaciones, en la misma zona se llegaron a acumular 300 litros por metro cuadrado desde el 22 al 25 de enero. Los aguaceros, con todo, no se prolongaron mucho más, lo que explica la situación actual de los embalses. La reserva hídrica es de 383 hectómetros cúbicos, lo que supone que los pantanos están al 79,13% de su capacidad. Es un volumen elevado si se compara con el del resto del país, pero siete puntos porcentuales por debajo que el presentado hace un año. A estas alturas del mes, en 2017, las presas retenían 34 hectómetros cúbicos más de recurso.

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