«El campo es tierra de oportunidades»

Infiesto acogió uno de los actos para reivindicar el futuro del campo. / E. CARBALLEIRA
Infiesto acogió uno de los actos para reivindicar el futuro del campo. / E. CARBALLEIRA

Asturias se suma al paro convocado por la España Vaciada para reivindicar su valía y pedir «medidas sobre el terreno» y un pacto de estado

E. CARBALLEIRA / A. ARRUÑADA / S. G. ANTÓNINFIESTO / TAPIA / GIJÓN.

Un «silencio estruendoso» para llamar la atención sobre la situación en la que se encuentra el medio rural. Sobre una realidad que ve cómo cada jornada se convierte en un reto cada vez más difícil de superar. Asturias se sumó ayer a la protesta convocada en todo el país -por la España Vaciada- para lanzar un mensaje de auxilio. Cinco minutos de paro para que nadie se detenga. Para reclamar que el campo tenga un futuro y para que se cuide el presente. En definitiva, para «reivindicar los derechos que también tenemos». Esta frase fue una de las que pronunció la presidenta de la asociación El Prial, Ana Fernández, en el acto celebrado en Infiesto. Primero en silencio, y respaldados por el alcalde de Piloña, los asistentes reclamaron su derecho «a seguir viviendo en nuestros pueblos».

«No queremos ser expulsados, no queremos que nuestros hijos y nuestras hijas se tengan que exiliar, marcharse a buscar trabajo fuera. Queremos un verdadero pacto de estado que no sea partidista, porque esto no va de ideologías, y que se actúe ya. Los diagnósticos y estudios ya están hechos: es hora de pasar a la acción», exigieron en un municipio que bajó de 17.000 habitantes a 7.000 en un siglo. Un problema que afecta a toda Asturias, la tercera comunidad autónoma que más población rural ha perdido en los últimos cien años. Solo dos de cada diez habitantes viven en el territorio rural asturiano, que ocupa el 81% de la extensión de la región.

«Todos paramos para que nadie nos pare» era el lema que guió las protestas, silenciosas, que se replicaron por toda España. Como hicieron en Tapia de Casariego, donde se sumaron a la concentración el Ayuntamiento y la Fundación Edes. «Queremos que se pueda garantizar la vida en los pueblos, en nuestra fundación tenemos a gente de toda la comarca y, si seguimos perdiendo población, se reducen nuestros servicios. Es algo que no nos podemos permitir», señaló Fernando García, coordinador del Centro de Desarrollo Rural Fundación Edes, que trabaja para atraer talento y nuevos pobladores al occidente», una de las zonas de Asturias más afectadas por la despoblación.

«Todos los expertos señalan a las mujeres rurales y a los profesionales de la agricultura familiar como llaves para asegurar el futuro del mundo rural, pero también somos de los grupos sociales más denostados y eso tiene que cambiar», indicaron UCA-UPA y Fademur, organizaciones ambas -la Unión de Campesinos de Asturias y la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales- que respaldaron esta convocatoria. Y es que hay base para garantizar el futuro. «Creemos que esta es una tierra de oportunidades», defendieron en Tapia de Casariego.

«Hay que hacer un esfuerzo importante», reconocía el alcalde de Piloña, Iván Allende, en alusión al papel de administraciones, empresas y sociedad. Porque entienden quienes viven en el medio rural que es hora ya de aplicar medidas sobre el terreno, iniciativas que tienen que «contar con nosotros».

«Lo que necesitamos es que se aterrice en la realidad y se cuente con nosotros. No queremos imposiciones», incidió el alcalde piloñés, que expresó su confianza en la labor que desarrollará Jaime Izquierdo al frente del Comisionado para el Reto Demográfico en el Principado.