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La participación masiva impulsa al antroxu avilesino

Público asistente a la verbena y al Antroxu's Dance, que durante toda la noche del sábado se alternaron en la plaza de España. / MARIETA
Público asistente a la verbena y al Antroxu's Dance, que durante toda la noche del sábado se alternaron en la plaza de España. / MARIETA

Tras el multitudinario Descenso del sábado, las zonas de marcha se llenaron, con la verbena y el Antroxu's Dance en la plaza de España como referencias de la fiesta

J. F. GALÁN AVILÉS.

El multitudinario Descenso de Galiana dio paso a una de las noches más masivas y divertidas del año, la del sábado del carnaval, una noche sin complejos bendecida por la tregua que concedió el tiempo, cuatro gotas dispersas y trece grados, todo un lujo que animó a los más precavidos a sumarse a la fiesta. Se vivió en los bares en la calle y en el parque de El Muelle y la plaza de Abastos, consagrados como 'botellódromos' por los más jóvenes, con las secuelas aún visibles durante las primeras horas del día de ayer, hasta de que los servicios de limpieza se emplearon a fondo para borrar la huella.

El epicentro se situó en la Plaza de España, cruce de caminos entre las zonas de marcha y escenario de un doble espectáculo musical que se fue alternando, orquesta y dj's, cada uno en su escenario, fórmula ya testada en anteriores ediciones con resultados satisfactorios. Los actuales ritmos de la orquesta lusa Funçao Pública, muy aplaudida, con un variado repertorio reforzado con un buen espectáculo visual, daban paso a los sonidos electrónicos del Antroxu's Dance y su robótica 2.0, máquinas humeantes, 'performances', aéreos, luces, confeti y C02.

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Había para todos los gustos, para los más clásicos o menos vanguardistas, por así decirlo, y también para los fans de las últimas tendencias musicales, jóvenes en su mayoría. El resultado fue que entre unos y otros mantuvieron llena la plaza de España desde las diez de la noche hasta las cinco de la madrugada, cuando siguiendo las instrucciones se cortó.

A esa hora todavía quedaba medio aforo y mucha noche por disfrutar. La lluvia ayudó ayer a recuperarse.

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